5 de febrero 2001 - 00:00

El gobierno sigue blando con Alvarez


Fernando de la Rúa salió a desactivar la áspera polémica entre el gobierno, Carlos Chacho Alvarez y los fiscales de la causa por supuestos sobornos en el Senado. «Todos queremos el esclarecimiento del hecho, que se investigue con la mayor libertad y que se llegue a la verdad absoluta», subrayó el Presidente, durante una conferencia de prensa a bordo de la fragata Libertad, a horas del duro cruce que protagonizaron el comite nacional de la UCR, presidido por Raúl Alfonsín y Alvarez.

De la Rúa
aclaró: «No hay ninguna opinión en contra de los dos fiscales» y reiteró: «El gobierno respeta la independencia de los poderes y no debe manejar la investigación judicial». El jefe de Estado insistió en salir de la pelea que lo alejó aun más de su ex vicepresidente y colocó a la Casa Rosada en una posición muy incómoda frente a la opinión pública.

Los fiscales Eduardo Freiler y Federico Delgado apelaron el jueves pasado la «falta de mérito», dictaminada por el juez Carlos Liporaci, de 11 senadores sospechosos, y acusaron al gobierno de mantener «una empresa criminal» con los legisladores.

El ministro Federico Storani estuvo en la ofensiva y acusó a los funcionarios tribunalicios de «politizar» la investigación. El mismo De la Rúa mostró una pila de documentos enviados por el Poder Ejecutivo, primero a la oficina Anticorrupción y, más tarde, a la Justicia. Fue un intento por exhibir la predisposición a que se pesquisara hasta las últimas consecuencias.

El sábado, se desató un nuevo enfrentamiento entre el líder frepasista y la UCR a raíz del documento emitido por el comité nacional, en el cual respaldó a los senadores sospechosos y cuestionó los argumentos de los fiscales. Alvarez sostuvo que con la actitud adoptada por el radicalismo «se forma un manto de impunidad política» y rechazó el impulso que recibió el ex presidente provisional de la Cámara alta, José Genoud, para una eventual candidatura a la reelección de su banca.

«No comparto la idea de que es el electorado el que tiene que definir. Los partidos tenemos el monopolio de la representación política y, si se pone a un candidato que contribuyó a la degradación del Senado, se está convalidando el sistema actual en crisis respecto de la consideración popular»
, expresó el ex vicepresidente.

Si bien dijo no haberse sentido defraudado por la redacción del documento radical, Chacho advirtió que si un partido postula a un senador «que humilló a los ciudadanos y que contribuyó al ñoquismo, al clientelismo, al privilegio y la prebenda», se está «convalidando el sistema actual».

Por su parte, Genoud se mostró «dolido» por «el daño que sufrió» su carrera política, reiteró su inocencia al asegurar que «jamás» recibió ni vio coimas en la Cámara alta y salió al cruce del veto a su posible candidatura que expresó Alvarez.

A pesar de que intentó bajar el tono de la polémica al sostener:
«Es bueno que la investigación pase a manos de un juez menos cuestionado», el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, reiteró que los argumentos de los fiscales tienen «un alto contenido político y son subjetivos».

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