28 de junio 2009 - 01:58

El kirchnerismo resigna hegemonía en el nuevo Congreso

Las inesperadas derrotas en Buenos Aires y otras provincias dejaron hoy al Frente para la Victoria en una situación extremadamente negativa en la Cámara baja, ya que el conteo final arrojó una pérdida de 20 legisladores, que lo dejó con un total de 95 diputados propios, lejos del quórum de 129 votos.

De los 58 legisladores que puso en juego este domingo, el oficialismo perdió 23, aunque recuperó 3 escaños en provincias como Chaco, Río Negro y Catamarca, lo que redujo su tropa de 115 a 95 integrantes.

En contrapartida, el Acuerdo Cívico y Social, con victorias en Mendoza, Santa Cruz, Córdoba y Entre Ríos, se convirtió en la primera minoría de la oposición, con unos 80 legisladores, seguido por la alianza entre el PJ disidente de Francisco De Narváez y el PRO del jefe de Gobierno, Mauricio Macri.

La principal fuga de votos del kirchnerismo se produjo en Buenos Aires, el distrito más importante del país, donde el Frente Justicialista para la Victoria con Néstor Kirchner y Daniel Scioli a la cabeza, alcanzó 12 bancas de diputados nacionales, y perdió 8, ya que ponía en juego 20.

Unión-PRO, con el 34 por ciento de los votos, se llevó trece escaños, mientras que el ACyS de Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín obtuvo 8, y la lista de Martín Sabbatella alcanzó 2.

La sangría oficial también se experimentó en la Ciudad de Buenos Aires, donde Carlos Heller sólo retuvo una de las dos bancas que se ponían en juego, y en Córdoba, distrito en el que el oficialismo obtuvo uno de los tres escaños que arriesgaba.

Tal como se esperaba, en Santa Fe, el kirchnerismo sólo logró que el actual jefe de sus diputados nacionales, Agustín Rossi, consiguiera renovar su banca, distrito en el que se le escaparon dos escaños.

En Corrientes perdió dos lugares, al igual que en La Pampa, donde también resignó la misma cantidad de legisladores.

Un escaño se fugó en Entre Ríos, donde la fórmula que respaldaron Sergio Urribarri y Jorge Busti no pudo retener las dos bancas que se arriesgaron en la provincia, al igual que en Formosa, donde Gildo Insfrán sólo logró hacerse con uno de los dos lugares que se ponían en juego.

También dejó escapar una banca en La Rioja, en Neuquén, en Salta, en Tucumán, y en Santa Cruz, donde sorpresivamente la alianza entre radicales y socialistas derrotó al oficialismo de Daniel Peralta, en tierras de Néstor Kirchner, lugar en el que no perdía el Justicialismo desde 1987.

Las únicas provincias que le resultaron favorables finalmente fueron Catamarca y Río Negro, donde no tenía legisladores y ganó un escaño, y Chaco, donde Jorge Capitanich logró dos escaños, aunque sólo arriesgaba uno.

En tanto, en Chubut, Jujuy, San Juan y Misiones, los gobernadores alineados con la Casa Rosada retuvieron los dos espacios que se pusieron en juego.

El gobernador Celso Jaque, en tanto, perdió ante el vicepresidente Julio Cobos en Mendoza, pero logró conservar la banca correspondiente al FpV en ese distrito, al igual que sucedió en Tierra del Fuego, donde el kirchnerismo mantuvo su lugar.

La composición de la Cámara Baja se verá alterada sensiblemente a partir del próximo 10 de diciembre, cuando la oposición -compuesta por el ACyS, PRO, PJ disidente y partidos provinciales-aumentará en número y superará los 140 escaños.

Esta situación le permitirá al antikirchnerismo determinar el quórum para arrancar las sesiones y decidir los temas.

Al respecto, las principales fuerzas opositoras anticiparon que buscarán tratar cuestiones como la eliminación de los superpoderes, el Consejo de la Magistratura y las retenciones.

Dejá tu comentario

Te puede interesar