El radical Jesús Rodríguez tiene la habilidad de anticiparse a lo que vendrá, por lo menos a la hora de elegir a sus amigos en el exterior. Hizo buenas migas con el príncipe Felipe de España cuando estudiaron juntos en la Edmund Walsh School of Foreign Service de la Universidad de Georgetown, al punto de convertirse en el mejor «compinche» que tiene el futuro rey en la Argentina. Con José Luis Rodríguez Zapatero, electo el domingo, pasó algo similar. Desde el gobierno de Felipe González, los radicales cuentan con buenas relaciones en el Partido Socialista español. Pero con Zapatero hay una amistad más cercana, al punto que J. Rodríguez ha parado en la casa de Zapatero cuando visitó Madrid. Este ex diputado resulta, entonces, amigo del príncipe, futuro rey de España, e íntimo del nuevo presidente del gobierno. Nadie duda, con estos antecedentes, que en la Casa Rosada puede haber presión hasta para ser embajador argentino en Madrid, sobre todo porque queda vacante por jubilación. Contactos, por lo que se ve, no le faltarían.
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