22 de junio 2004 - 00:00

El sector D'Elía, cabecera de un proyecto electoral

Carlos Tomada fue junto con Alicia Kirchner y Oscar Parrilli a la reunión de piqueteros oficialistas ayer en Parque Norte para dar el saludo del gobierno a las filas de Luis D’Elía, cabecera de un proyecto electoral para el año que viene.
Carlos Tomada fue junto con Alicia Kirchner y Oscar Parrilli a la reunión de piqueteros oficialistas ayer en Parque Norte para dar el saludo del gobierno a las filas de Luis D’Elía, cabecera de un proyecto electoral para el año que viene.
Gerenciado por Olivos, el encuentro de piqueteros K de ayer en Parque Norte es otro movimiento de Néstor Kirchner en el tablero político bonaerense, pensando en las elecciones 2005-2007 con la primera dama Cristina Fernández como potencial candidata todoterreno.

Por eso, Eduardo Duhalde fue el «sparring» de todos los oradores. Los comandantes del Frente Piquetero Kirchnerista (FPK), Luis D'Elía, Jorge Ceballos, Emilio Pérsico y Edgardo Depetri eligieron al bonaerense -desde hace semanas en cortocircuito con Kirchner- como blanco de sus latigazos.

Más que Carlos Menem o Ricardo López Murphy, usuales castigados por el librero oficial, Duhalde adornó cada exposición de los caciques kirchneristas. «Hay que terminar con la mafia política de Buenos Aires», apuntó D'Elía y planteó que el «límite» de su apoyo a Kirchner «es Duhalde».

Un ultimátum -o simulacro de ultimátum- también para el patagónico, por ahora en apariencia decidido a confrontar con su mentor bonaerense. Pero ¿qué hará D'Elía si en 2005 Kirchner y Duhalde acuerdan una lista común para diputados nacionales por el peronismo de Buenos Aires?

De todos modos, los piqueteros K preparan otro show: el 26 de julio, en un doble recordatorio -de la muerte de Eva Perón y de la independencia cubana-, juntarán seguidores del Presidente en el estadio de Ferro. Ese acto podría convertirse en el lanzamiento informal de Cristina candidata.

- ¿El enemigo es Duhalde?, le preguntó este diario a Pérsico.

- El enemigo es el FMI. Pero nosotros vamos por la provincia con Cristina. Si Duhalde se opone, les vamos a dar batalla a él y a su aparato.


- Es decir: ¿o se corre o hay guerra?

- Se va a correr. Duhalde es un perdedor. En las elecciones importantes siempre perdió: en el '97 Chiche contra Fernández Meijide y en el '99 él contra De la Rúa.


No parece tan simple. Tampoco los kirchneristas tienen galardones electorales para mostrar. D'Elía compitió por la gobernación en 2003 con el Partido de los Trabajadores Argentinos (PTA) y juntó 50 mil votos, la cantidad de planes Jefas y Jefes que recibe su grupo piquetero, la FTV.

Menos auspiciosa es la performance de Patria Libre, sello político adherido a Barrios de Pie, el otro batallón piquetero pro
Kirchner, comandado por Ceballos.

Al menos en ese sentido, para Duhalde y el duhaldismo no son una amenaza.

Por otro lado,
¿podrán los piqueteros K acoplarse con otras ramas kirchneristas como Confluencia Argentina o la Corriente Peronista Federal? Ni uno ni otro espacio adhirió al encuentro de ayer en Parque Norte.

Tampoco parece, en principio, compatible con la conquista de intendentes peronistas del conurbano que pretende la Casa Rosada. En esencia, los piqueteros son un estorbo para los jefes comunales. Basta repasar el trato entre D'Elía y
Alberto Balestrini en La Matanza. Es pública también la malquerencia entre D'Elía y Felipe Solá.

Sólo, por ahora, el FPK anota respaldos marginales.
Oscar Laborde, ex intendente de Avellaneda, o Luis Juez, de Córdoba Capital, acompañaron -el cordobés a la distancia- la aventura de los pique-kirchneristas.

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