13 de mayo 2010 - 10:08

El testimonio de un empresario complicó aún más a Jaime

Ricardo Jaime.
Ricardo Jaime.
La situación judicial de Ricardo Jaime quedó más comprometida tras la declaración del hermano del ex futbolista Fernando Redondo, quien afirmó que una de las empresas que debía controlar el ex secretario de Transporte le gestionó el alquiler de un departamento lujoso, que el funcionario pagó con un "cheque de terceros".

Según informaron fuentes judiciales, Leonardo Redondo, que con el ex jugador de la selección Argentina presiden la empresa France Bells, declaró como testigo en la causa por presunto enriquecimiento ilícito en el que está procesado Jaime.

En su declaración, Redondo recordó ante el juez federal Norberto Oyarbide que el ex vicepresidente de la firma TEBA Edgardo Preiti llevó adelante las negociaciones del alquiler del departamento ubicado sobre la avenida Cerrito, y por el cual se pagaba 1.200 dólares mensuales.

La empresa TEBA tiene a su cargo la concesión de la Terminal de Micros de Retiro y es una de las que debía ser controlada por Jaime, recordaron los investigadores.

Según Redondo, Jaime le alquiló el departamento ubicado en Cerrito 1518, entre 2005 y 2007, pero previamente lo había hecho la pareja del ex funcionario Silvia Reis.

Además, también le alquiló a Jaime por el período 2009-2011, un edificio sobre avenida Del Libertador 654, el cual fue allanado por orden del juez federal Oyarbide en marzo pasado.

Incluso, Redondo reveló que en ese edificio de Libertador vivió tiempo antes el cuñado del ministro de Planificación Federal Julio De Vido, Claudio Minicelli.

Redondo indicó que la firma que maneja con su hermano tiene a cargo un total de 25 propiedades en alquiler y explicó que los contratos de los alquileres de Jaime estaban a su nombre pero no supo si eran pagados por el ex funcionario, ya que el pago se lo hacían a un cobrador.

Lo que sí recordó el empresario es que gran cantidad de veces el alquiler se lo pagaban en efectivo, y otras veces con cheques de terceros.

Para los investigadores, sí quedó acreditada que Jaime tenía como garantes a los directivos de TEBA, entre ellos Gabriel Akerman, quien está citado como testigo para el próximo lunes.

Los investigadores suponen que en esos vínculos entre el entonces funcionario y los empresarios podría haber dádivas, puesto que se especula con que Jaime no realizaba los controles a las empresas a cambio de esos "favores" del sector empresarial.

Jaime está siendo investigado por el delito de enriquecimiento ilícito, y al respecto por ser el presunto propietario de un avión Lear Jet, valuado en cuatro millones de dólares, y un yate, de un costo de 1,4 millones de dólares.

Además de Jaime, también están imputados su mujer, y sus hijas, y a todos ellos el juez Oyarbide les prohibió la salida del país.

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