Elude gobierno a Macri que reclama por Policía
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«Se creen que nos arreglan con espejitos de colores», bramó Macri, que sabe se compra un problema con uno de los gremios más activos en cuestión de paros cuyas consecuencias directas provocan inmediatamente caos de tránsito y la ira de los usuarios.
Ayer mismo, al mediodía, Macri presentó la nota en mesa de entradas de la Casa Rosada pidiéndole una audiencia a Fernández para que reciba a Burzaco y para conversar sobre temas de «la seguridad pública de la Ciudad». En la nota, el mandatario electo hizo referencia a la reunión que mantuvo con Néstor Kirchner y de la cual participaron los ministros Fernández, Alberto y Aníbal.
El mandatario electo no quiere perder la pulseada y se aferra a que Kirchner le prometió que el 15 de agosto estaría sancionada la derogación del artículo de la llamada ley Cafiero que impide que la Capital Federal cuente con fuerza de seguridad propia. Pero Kirchner le habría prometido sólo eso quizá, no el traspaso.
De ese modo, el macrismo se puso plazo y esperará hasta el 15 de agosto apelando a la «vía del diálogo». Después, está dispuesto a todo. Así lo reveló Burzaco a este diario: «En principio, pediremos una sesión especial para el 25 de julio en Diputados para votar los proyectos de ley que tienen que ver con la autonomía. Si no logramos lo que se comprometió el Presidente, pensamos en el apoyo de la gente para nuestro reclamo, como puede ser juntar firmas, hacer la consulta popular que quería Jorge Telerman o, si es necesario, movilizaciones».
Telerman había convocado a una consulta popular para que los vecinos expresen si quieren que el distrito porteño cuente con una fuerza de seguridad propia. Tras la derrota electoral, el jefe de Gobierno levantó esa consulta que se habría hecho el 24 de junio pasado, juntamente con el ballottage. Telerman anunció que convocaría nuevamente a esa votación para el 28 de octubre, junto con las elecciones presidenciales, pero no hubo nada formal y el macrismo consideró innecesaria esa consulta, que ahora ve como una posibilidad más de presión sobre el gobierno.
Macri quiere, además de la Policía, la transferencia del Puerto, que le cedan las tierras que administra el ONABE que están en el distrito y que se ponga en funcionamiento el ente tripartito para controlar el transporte, según prometió Fernández a Pinedo la semana pasada, y la transferencia de la Justicia ordinaria.
Fernández le había dicho al diputado Pinedo que en el Congreso los representantes de las provincias no estaban dispuestos a votar por la transferencia de recursos para la Capital Federal. Los legisladores del macrismo contestan que «la plata la gasta lo mismo el gobierno», en relación con los cerca de $ 800 millones que cuesta el mantenimiento de las 53 comisarías porteñas.
Otra variante que analizan es que ese monto se transforme en una cuota de coparticipación que se establecería por decreto presidencial, pero en ese sentido la negociación aparece trabada con el gobierno. Así, Macri insiste en remarcar que quiere la Policía para la Ciudad, pero también los recursos necesarios.
En la reunión estuvieron Gabriela Michetti -la vicejefa electa-, Ritondo, Burzaco, Pinedo, Iván Pavlovsky, Jorge Vanossi, Paula Bertol, Avelino Tamargo, Mariano Narodowsky y el legislador Marcos Peña.




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