Emotivo final
• Juntaron más gente en todo el país que en el acto en Plaza de Mayo. Y no fue preparado.
• Cree el agro que le ganó al gobierno la porfía, a pesar de que debió suspender el paro.
• Clima bélico contra Cristina.
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La concentración de ayer en Gualeguaychú, en la que los productores rurales decidieron suspender su paro, fue
profusa tanto en número de asistentes como en alusiones a la presidente Cristina de Kirchner. Hoy habrá actividad
normal en el país, pero los ánimos siguen caldeados.
A diferencia de lo visto el lunes en la Plaza de Mayo, en el horizonte predominaban las banderas argentinas y no las partidarias. Además, los asambleístas no se cansaban de señalar a quien los quería escuchar que «esta gente no fue arreada para que venga». Eso quedó a la vista en los más de 6.000 autos estacionados al costado de la ruta.
Antes de que se iniciase el acto central se entonaron las estrofas del Himno Nacional, se hizo un minuto de silencio para conmemorar a los caídos en la Guerra de Malvinas y se leyó una oración por la Patria.
A pesar de que De Angelis fue el más ovacionado e incluso fue retirado en andas del escenario mientras repartía besos y abrazos, Oyero Ronconi fue el más combativo. Este chacarero señaló, mientras leía un poema, que no quería que le «metan más la mano en el bolsillo para que los vivos vivan sin trabajar». Además, se refirió a los camioneros que mandó Moyano como «patoteros tomando sol».
La sensación final entre los autoconvocados fue unánime: la decisión de iniciar nuevamente la comercialización de granos es la correcta por que «se estaba perdiendoimpulso y no queríamos que la opinión pública se nos dé vuelta». Sin embargo, la decisión de la mayoría es que, hasta no tener un compromiso serio del gobierno, «sólo se comercializará para pagarle al banco. No le vamos a regalar nada a Cristina».
Aunque el consenso por los 30 días de negociación era unánime, las discusiones entre los diferentes ruralistas empezaron a surgir ante la posibilidad de que no se llegue a un acuerdo con el gobierno.
Algunos sostenían, en forma de amenaza, que había que «copar la plaza de mayo para que nos escuche». Ante esa posibilidad surgían los más conservadores que no estaban de acuerdo ya que no querían enfrentarse con «la fuerza policial de la Presidente». Lo que acordaron fue que los cortes volverán en el interior porque «acá casi no nos pueden tocar. ¿O qué, van a mandar Gendarmería a los 50 cortes?».
Pocas horas después de finalizada la asamblea, los ruralistas abandonaron «la plaza». Llamativamente poca basura quedó en la intersección de la rutas en parte por el pedido de los organizadores, quienes solicitaron que no se deje nada atrás. Luego del tráfico inicial por la cantidad de vehículos volcados a la ruta, por primera vez en 21 días, el tránsito fluyó con total normalidad por la Ruta 14.




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