Complica al gobernador justicialista Néstor Kirchner, precandidato presidencial, la creciente protesta social en su provincia. Mientras se multiplican los piquetes, se conocieron ayer nuevos hechos de violencia, al tiempo que algunas ciudades del norte santa-cruceño ya comenzaron a sufrir signos de desabastecimiento. Desde el gobierno provincial se acusa a la SIDE de inspirar la protesta.
Santa Cruz - Néstor Kirchner tiene una espina en el pie que amenaza con enturbiar la imagen «progresista» de su campaña electoral. Los piquetes que cumplieron ayer una semana en el norte santacruceño comenzaron a dejar desabastecidas a varias localidades de la provincia. Mientras acusa a la SIDE de inspirar la protesta, el gobierno de Kirchner no quiere reconocer los problemas de empleo que la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) ubica en 48 por ciento en esa región de la provincia (ver aparte), ni tampoco reprimir a los piqueteros. Toda una cuestión de imagen.
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Según fuentes provinciales, la estrategia de Kirchner es dejar que el frío y el enojo de los pobladores de la zona desgasten la medida de fuerza, algo que podría tener consecuencias imprevisibles. Hasta ahora la única iniciativa que aplicó el precandidato presidencial en la materia fue intimar a Repsol YPF a que materialice los 600 contratos que reclaman los piqueteros bajo amenaza de multar a la empresa.
Sin embargo, el gobierno no participa de las principales negociaciones que entre ayer y hoy se realizan en dos frentes: los intendentes y las cámaras empresarias de la región analizarán hoy a las 14 la salida a la crisis, mientras el secretario general del sindicato de los petroleros, Héctor Ramón Segovia, negociaba anoche con representantes de Repsol YPF la incorporación de los ayudantes de oficio que forman parte del convenio colectivo de trabajo.
Pero sobre las rutas provinciales 12 y 43 se fueron sumando nuevos reclamos al tiempo que se conocían hechos de violencia. Kirchner, por su parte, evitó en todo momento acudir a la Policía para desalojar el piquete.
Al menos media docena de episodios violentos fueron denunciados en las últimas horas ante la fiscalía y la comisaría de Pico Truncado (uno de ellos se trató de una camioneta que fue incendiada).
Los piqueteros, quienes niegan militar en la SIDE -algunos de ellos apenas pertenecen a la Federación de Tierra y Vivienda-, reclamaron también que se declare «la emergencia social» en la zona, «subsidios por 700 pesos» y «provisión de medicamentos a desocupados», entre otras cosas.
El intendente de Pico Truncado, Osvaldo Pérez, por su parte, sostuvo que «esta gente abandonó el trabajo que les dio el municipio y se fue a cortar la ruta en solidaridad con sus compañeros de Las Heras y Caleta Olivia».
En cuanto al desabastecimiento, también lo sufren las localidades de Perito Moreno y Los Antiguos, en la zona cordillerana.
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