28 de noviembre 2000 - 00:00

En julio licitan nuevo sistema de radarización

El jefe de la Fuerza Aérea, brigadier Walter Barbero, insistió en reclamar por el avance del Plan de Radarización. El jefe militar dijo que hay seguridad aérea pero que si continúa la tendencia al crecimiento del tráfico aerocomercial regional, en el futuro esa seguridad podría verse comprometida con el actual equipamiento. En otras palabras, que les urge contar con nuevos y modernos radares que den esa seguridad por un lado, y sirvan de amenaza creíble para los vuelos ilegales en la frontera norte de la Argentina por la otra. El despliegue de radares móviles en Posadas (Misiones) y Resistencia (Chaco), significa según Barbero, 20 litros de gasoil por hora y por radar -para hacer funcionar los motores-, algo así como $ 180 mil por año, que debe ser cubierto por la Fuerza Aérea con partidas extras que le da el gobierno para afrontar el gasto.
El comandante de Regiones Aéreas, brigadier
Horacio Orefice, preside la comisión asesora del PNR, y admitió ayer a este diario que recién en junio del 2001 se podría estar abriendo la licitación. Desde la Secretaría de Planeamiento de la cartera de Defensa, a cargo de José María Lladós, se está citando a todas las empresas oferentes de equipos de radarización para informarles del trámite que lleva la elaboración de los pliegos de licitación. Y para que hagan sus observaciones. Ese pliego prevé que haya una empresa local para el mantenimiento, aunque en este caso aseguran que hay sólo una -a iniciativa de oficiales retirados de la Fuerza Aérea-, que monopoliza la actividad.

El Plan de Radarización, al revés del proyecto anterior que se pensó por etapas -la primera tuvo un crédito entonces de $ 185,3 millones aprobado por el Congreso-, será ahora por la provisión del sistema completo. Desde los estudios hechos anteriormente (en el año '94), hasta ahora, ha habido modificaciones: de equipamiento que debió ser comprado y de tecnología que ha evolucionado. Con un aditamento de este tiempo, que es que no hay fondos previstos en el presupuesto del 2001 para encararlo. Y en todo caso queda en manos del jefe de Gabinete de ministros, Chrystian Colombo, el autorizarlo, como reza el artículo 42 del Presupuesto.

Por ello se están barajando alternativas como el concesionamiento del servicio, o el fideicomiso que permita que el canon por esos servicios vaya a una cuenta especial, lejos de la voracidad de Economía, y no a Rentas Generales, de donde se cobraría el adjudicatario. Incluso en algún momento se pensó en contratar con el INVAP -constructor de la serie de satélites SAC, el C recientemente puesto en órbita-, para que fuera éste un emprendimiento mixto entre un Estado provincial y privados el que licitara el PNR, aunque luego fue desechado.

Las norteamericanas Northrop Grumman, Lockheed y Raytheon ya están en la línea de partida, lo mismo que la italiana Alenia Difesa y la francesa Thomson. A éstas se agrega una empresa cautiva de una de ellas de origen australiano. Se sabe que Suiza adjudicó hace pocos días un contrato de radares al consorcio de Raytheon-Thomson-Siemens. Esta última, encargada de las telecomunicaciones o del «vínculo», como ellos llaman a las interconexiones del sistema, similar al contrato celebrado el año pasado para proveer de un sistema de radares a la OTAN.

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