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José María Díaz Bancalari
Hubo, además, un hecho en los últimos días que terminó de complicar la relación con el gobierno. Después de tres meses en que los duhaldistas bonaerenses habían bajado el nivel de conflicto interno del bloque con los diputados K y parecían dejar fuera del Congreso las disputas de su jefe con el Presidente, Felipe Solá apareció con su « despegue» de Duhalde en la provincia. Fue tal la reacción contraria a ese lanzamiento y la forma en que se realizó, que hasta José María Díaz Bancalari, abanderado de la obediencia a ultranza al Ejecutivo, pasó a ser el mal menor en el bloque PJ. «Como los bonaerenses tenemos que ocuparnos de enfrentar ahora a Felipe, el «Mono» baja de la categoría de enemigo», explicaba ayer con crudeza una diputada bonaerense.
Esa suerte de nueva unidad del duhaldismo en el bloque, motorizada por el «espanto» al gobernador de Buenos Aires, terminó profundizando los rechazos a Kirchner como sustento político del «despegue» de Solá.
El resultado de toda esta mezcla de pasiones fue claro: . Kirchner y Roberto Lavagna tienen que despedir el año sin haber terminado de sancionar el paquete antievasión II, que fue anunciado hace meses. Quedó pendiente un arma clave de esas leyes: los superpoderes a la AFIP que los diputados rechazaron en comisión por considerar excesivos al extremo en medio de una escandalosa reunión en la que Carlos Snopek, jefe de Presupuesto y Hacienda, se negó a aceptar modificaciones y siguió a rajatabla las órdenes del Ministerio de Economía y de Alberto Abad. Fue, hasta ahí, una clara muestra de cómo funciona la obediencia debida en el Congreso. Pero, esta vez, no funcionó. Todos los bloques, incluido el peronista, se negaron a tratar el tema en el recinto en el último día de sesiones.
• Peligra para el gobierno el proyecto que modifica la tasa especial que se aplica sobre el gasoil para financiar mejoras, perfeccionamiento técnico -un regalo para Hugo Moyano-y subsidiar mejoras salariales en el transporte de cargas y pasajeros. Ese proyecto del gobierno fue modificado para que no haya una asignación específica que quede fuera de control y dejado para último momento. Es otra de las leyes que quedaron pendientes en el Senado como el marco regulatorio para el gas licuado de petróleo, la ley para bajar el precio a las garrafas.
• Ningún bloque quiso someterse a la división interna que supondrá votar la ley de Donante Presunto. Un fin como el que propone -declarar donantes a todos los argentinos si no declaran lo contrario-es visto como noble por algunos y peligroso por otros. Es un fracaso para Ginés González García que la espera desde hace un año.
• Felipe Solá perdió tanto o más como el presidente Kirchner en su relación con la bancada PJ. En una clara venganza, en complicidad con otras bancadas, el peronismo bonaerense consiguió frenarle su proyecto de desfederalización del delito de consumo y tráfico menor de drogas. Solá optó por no visitar más el Congreso para acelerar su sanción.



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