Entre amigos teje Chacho una operación retorno
-
CIPPEC reunió a la dirigencia en su cena anual y llamó a "crecer o crecer" en un momento bisagra
-
Laspina en la Cena de CIPPEC: "Argentina necesita un acuerdo político mínimo, simple y duradero"
Entusiasmo
Esa fue la única novedad, ya que, hace 15 días, derrochó más de tres horas en arengas al subloque Frepaso de la Cámara baja. Entre otras cosas, pidió a las visitas que votaran el Presupuesto. En medio de la catarsis colectiva, sedujo a los fieles y contuvo a «rebeldes» como el intransigente Gustavo Cardesa y la sindicalista Marcela Bordenave. Hasta Cristina Zuccardi, esposa de Alberto Flamarique, dejó en casa las diferencias de su familia con Chacho y no mostró fisuras.
El viernes, repitió su preocupación por la ley de leyes. Rodeado de Darío Alessandro, Rodolfo Rodil, Juan Pablo Cafiero y José Vitar, escuchó opiniones y apenas bajó línea. En el búnker de la calle Callao, murmuró en tono de mantra que « me fui del gobierno y prometí que no iba a hacer declaraciones por un tiempo prudencial». En esos conciliábulos, tomó contacto con Marcos Makón, quien lo informó sobre la marcha de las negociaciones con los gobernadores peronistas. Makón se trasladó especialmente desde la Jefatura de Gabinete hasta Callao 150 para brindar partes actualizados a su jefe político.
Con cierto complejo de culpa, aunque sin arrepentirse, desgranó la situación desde que se eyectó del gobierno. No mencionó siquiera el sueño no nato de convertirse en «gurú». El «movimiento» quedó, al parecer, archivado en la carpeta recibidos del e-mail chachista, donde surgió la idea de armar una ONG destinada a gente desencantada de los partidos que quiere contribuir con el eticazo.
En efecto, se suspendió el lanzamiento previsto para el próximo viernes en el aula magna de la Facultad de Derecho de la UBA, tal cual sucedió con una visita protocolar a la Universidad de La Pampa, «frustrada» por la voluntaria pérdida del vuelo que debía trasladarlo desde Aeroparque.
Asimismo, se levantó la rentrée de la Fundación Auyero, el «think tank» frepasista. En persona iba a reestrenarlo el miércoles pasado en un hotel céntrico, en presencia de empresarios y algunos caciques frentistas. La rehabilitación de este IPA en versión mini está a cargo de Ricardo Mitre, la ex mano derecha de Alvarez en la secretaría administrativa del Senado.
Almuerzo clásico
Mañana, al mediodía, agendó el clásico de los martes, almorzando con Chacho, en compañía de Graciela Fernández Meijide, Aníbal Ibarra, Alessandro, « Juampi» y, casi con seguridad, Vitar. Los legisladores tratarán de anticiparle el debate que tendrá en el bloque por la tarde, cuando continúe la agria terapia de grupo del jueves pasado.
En esa deliberación de la bancada frepasista, diez díscolos encabezados por Alicia Castro, Bordenave y el ceterista Eduardo Macaluse, prácticamente, amenazaron con romper, si la reforma previsional salía por decreto y no por una ley votada por el Congreso.
Precisamente, esa reunión pasó a cuarto intermedio hasta mañana (aunque sin horario determinado), después de que el jefe del lote aliancista se fue a la Casa Rosada a transmitir la inquietud de sus subordinados. Frente a De la Rúa y con Chrystian Colombo y Rafael Pascual de testigos, Alessandro clamó que las modificaciones al régimen previsional fueran remitidas con formato de proyecto a Diputados.
En el despacho presidencial, el trasmisor de la ideas de Alvarez -y en este caso de sus colegas legisladores- explicó la gravedad de la situación en el oficialismo de la Cámara baja. Por unas horas, logró congelar la crisis: ayer, portavoces de Chacho anunciaron la decisión del «líder carismático» de oponerse a la reforma previsional.




Dejá tu comentario