Insistió Néstor Kirchner en que el caso Skanska es un affaire de coimas entre privados, pero que también algún funcionario podría estar implicado. Dijo no conocer a alguno de los funcionarios nacionales que renunciaron y defendió el extraño decretonovela de destitución de Fulvio Madaro y Néstor Ulloa.
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Periodista.: ¿Cómo le cayó la caída del tercer funcionario del caso Skanska?
Porque tenemos Ulloa, Madaro y ahora Rodríguez, el subsecretario de Obras Públicas.
Néstor Kirchner: Yo siempre dije y para mí sigue siendo este caso un caso de corrupción de privados, donde puede haber o no circunstancialmente un funcionario, pero realmente ni siquiera han prestado declaración indagatoria todavía. Entonces, creo que en un párrafo el decreto coloco, por Dios, pueden llegar a ser inocentes.
P.: ... pero tan privado no era el asunto que usted tuvo que tomar cartas oficialmente...
N.K.: ¿Sabe lo que pasa? Tomé cartas en el asunto porque yo no puedo dejar dudas y en mi caso personal como Presidente quiero realmente con todas mis fuerzas que haya un Estado cristalino. Que va a costar, no es una tarea fácil. Son miles y miles de funcionarios que hay y uno no sabe ni lo que hacen algunos por día, ¿no es cierto?
P.: ... por eso no es una corruptela entre privados.
N.K.: No, es corrupción entre privados que puede tener colaboración; pero no hay una participación estructural del Estado. La matriz del problema es una corrupción entre privados; que esa corrupción entre privados pueda tener asociado a algún miembro del Estado, bueno, Dios quiera que así no sea. La Justicia va a dictaminar, pero con los funcionarios fuera del Estado y eso es una tranquilidad para el Estado.
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