Esperable reclamo contra el monopolio

Política

Madrid (especial) - El encuentro más largo y con mayor contenido de todos los que Cristina Fernández mantuvo ayer en Madrid con empresarios españoles fue con los responsables máximos de Telefónica: su presidente, César Alierta; y Luis Blasco, presidente de Telefónica Contenidos. La reunión duró más de cuarenta minutos y en ningún momento se perdió la diplomacia y el buen clima; incluyendo diálogos fluidos sobre la Argentina entre Alierta y la senadora, dos personas que ya se habían encontrado varias veces en Buenos Aires.

La conversación comenzó con las explicaciones de la empresa sobre las inversiones por $ 1.300 millones que este año haría Telefónica y la estrategia de la compañía para la Argentina. Luego, los invitados dejaron claro las intenciones de la empresa de continuar invirtiendo en el país, en áreas donde su avance está vedado por intereses locales del grupo «Clarín».

  • Objetivo

    Concretamente, la queja de Telefónica apunta a la imposibilidad de ingresar en el negocio de la televisión, por tenerlo expresamente prohibido por la ley de telecomunicaciones. Esta norma autoriza a las empresas del sector a brindar servicios de telefonía e Internet, pero no de televisación, ni de cable ni abierta. Como contrapartida, los operadores de cable están regulados por la Ley de Radiodifusión que sí permitiría ofrecer el triple servicio de televisión, Internet y telecomunicaciones. Para Telefónica, esta limitación hacia un lado únicamente significa una especie de discriminación. En realidad, es una norma a medida del grupo «Clarín», que eventualmente podría brindar los tres servicios al mismo tiempo, si no se modifican las leyes, de manera monopólica. Según ya había anunciado Telefónica en su momento, esto crearía un marco por el cual, por ejemplo, el grupo «Clarín» podría brindar servicio de comunicación por voz (incluyendo telefonía). Telefónica no podría dar este servicio, y lo que busca la empresa es que se le permita competir de manera pareja.

    Si se libera este negocio, Telefónica ya había anunciado hace unos meses que está en condiciones de invertir $ 300 millones este año en el negocio televisivo.

    El segundo tema planteado ayer por la compañía en Madrid es el de la televisión digital, cuyo sistema sería definido por el gobierno de Néstor Kirchner antes de la asunción del nuevo presidente. Las opciones son tres: el sistema europeo, el norteamericano y el japonés. El primero es defendido por las empresas españolas, incluyendo a Telefónica, ya que posibilitaría también la transmisión de televisión a través de las comunicaciones celulares, lo que los otros dos sistemas no permitirían. El esquema norteamericano tiene como padrinos al grupo «Clarín», mientras que el japonés, al gobierno brasileño.

    Los dos directivos hablaron también en el encuentro de Madrid sobre la situación tarifaria y las dificultades que en las últimas negociaciones paritarias tiene Telefónica para cerrar un acuerdo salarial con los gremios locales.
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