El gobierno macrista busca contra reloj una medida que evite nuevos paros docentes sin ceder
aumento salarial. Ayer se instaló la carpa de protesta con amparo de polémico juez.
El Gobierno porteño se entregó ayer a una agenda de reuniones improvisadas para encontrar una medida que destrabe el conflicto con los docentes, en una jornada en la cual el macrismo redobló su embestida contra la administración de Cristina de Kirchner. La solución se iniciará en la Legislatura porteña, pero el macrismo se negará a sancionar una norma, como pretende la oposición, que le otorgue superpoderes al jefe porteño, aunque permitiría que se vote y sirva como un instrumento para que Mauricio Macri retome las negociaciones con los gremialistas. Se habla desde anticipar aumentos hasta vender activos para agrandar el Presupuesto.
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Tras perder la batalla contra la carpa de maestros que finalmente fue autorizada por la Justicia y con un amplio apoyo al paro de clases que se realizó ayer, Mauricio Macri convocó a todo el gabinete y al bloque legislativo de PRO a una reunión en el Salón Blanco del palacio comunal, a las cinco de la tarde. Pero luego pospuso la cita para hoy, donde espera comunicar una propuesta de acuerdo con el sector docente.
Macri no cederá en su negativa a otorgar un aumento salarial de 20% como le piden los maestros, pero ayer dio señales de su predisposición a buscar una salida que evite otro paro, previsto por 48 horas para la semana que viene, y el levantamiento de la carpa. Fue cuando aceptó que hoy los legisladores de PRO den quórum en la reunión conjunta de las comisiones de Hacienda y Educación. Allí se debatirá un proyecto de los bloques opositoresque dotará a Macri de la facultad de utilizar partidas presupuestarias no ejecutadas para volcarlas al salario de los maestros si es que está dispuesto a darles más dinero este año. Es decir, superpoderes para que pueda reasignar por encima de 5% estipulado en el Presupuesto. En ese sentido, se expresan las iniciativas del titular de la Comisión de Educación,Enrique Olivera (Coalición-Cívica), y del kirchnerista Juan Manuel Olmos. El macrismo se negaría a firmar el despacho, pero dejaría que lo haga la mayoría opositora para que llegue al recinto el martes próximo, cuando está prevista una sesión especial sobre el tema. También podría adelantarse para mañana. Con esa ley sancionada, Macri se sentaría a negociar con los maestros, a los que dirá que de todos modos la totalidad de las partidas ya tiene destino.
Macri consultó tanto al ministro de Hacienda, Néstor Grindetti; como al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y también al titular de la Comisión de Hacienda, de la Legislatura, Alvaro González.
Anticipo
Una de las ideas que manejaba ayer la administración macrista es dar a cuenta de futuros aumentos una suma que eleve el piso del salario mínimo docente $ 1.500, pero sería como un anticipo de la suba prevista para febrero de 2009. Macri no hará ningún acuerdo si los docentes no se comprometen a completar este año los 180 días de clases. Otra posibilidad que estudió es la de vender activos de la Ciudad, como son tres terrenos en la zona de Catalinas que saldrán a remate si la Legislatura lo autoriza. Todas esas cuestiones las analizaba la administración macrista hasta anoche y sondeaba por vías alternativas a reuniones formales a los dirigentes gremiales.
Mientras tanto, ayer, el Gobierno porteño insistió con reclamos ante el gobierno nacional que ahora lo responsabiliza por el paro docente de todo el país. El ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, insistió con que el problema de cumplir los días de clase es «de todo el país» y así disparó contra su par nacional, Juan Carlos Tedesco, con quien había solicitado una reunión, el lunes, tras las agresiones entre maestros y policías.
Narodowski se quejó: «La audiencia no se me concedió, no le voy a pedir plata, pero sí expresar mi preocupación y mi voluntad de trabajo porque hoy el problema es del país entero, con el paro de hoy hay 17 provincias que no cumplen con los 180 días de clases».
En cambio, el ministro consideró que «la carpa es una buena opción para que no hagan paro, me parece bárbaro que tengan la carpa como se hizo en otra época, que protesten ahí».
Narodowski dijo que «hay que separar lo político de lo sindical», y señaló que los gremios que desataron la queja están ligados al kirchnerismo.
A la puja se plegó también Hugo Moyano, con un comunicado de la CGT, solidario con los maestros y en repudio del accionar policial que el lunes dejó tres heridos.
Por su parte, Tedesco expresó que la solución al conflicto docente porteño «está en el ámbito de la Ciudad» y repudió los incidentes y explicó que, para lo que pide Narodowski «está el Consejo Federal, que fue convocado desde hace una semana a su asamblea ordinaria, que es el martes que viene».
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