25 de julio 2007 - 00:00

Evalúan daños por sindicalistas

Como resultado del estallido de violencia en el Parque Industrial Pesquero de Puerto Deseado, desde el sector empresarial denunciaron « millonarios daños» ocasionados por los destrozos perpetrados el viernes por los marineros del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) en las oficinas de diez compañías, siete de capitales españoles, dos de origen nacional y una suizo-japonés.

Aunque aún no pudieron precisar el monto de pérdidas materiales, los representantes de las empresas aseguran que el perjuicio económico por la parálisis que sufre el sector -dedicado casi exclusivamente a la captura y exportación de langostinos- desde hace más de 20 días supera los $ 200 millones. Por el conflicto hay actualmente una decena de buques anclados en Puerto Deseado cargados con hasta diez mil toneladas de productos.

«Estamos estudiando cómo comenzar a poner todo en orden para volver a producir cuanto antes. El daño ha sido inmenso, no sólo por las roturas, sino también por el tiempo que estuvimos paralizados por el bloqueo», indicó el gerente de una de las pesqueras damnificadas. «Hubo roturas de máquinas, de vidrios y marcos de ventanas y de todo el equipamiento informático», indicó el representante.

  • Denuncia

  • Las evaluaciones de las compañías arrojaron, por ejemplo, daños en el caño principal de frío y destrucción de un camión marca Ford modelo 350 que la empresa Vieira utiliza para el traslado de materiales y producción.

    Otra de las afectadas, Empesur SA, denunció que la cámara de frío fue violentamente atacada, al igual que una camioneta Ford F 100 que terminó volteada. Arbumasa SA, en tanto, informó que los activistas destruyeron por completo las flamantes instalaciones que la compañía acababa de inaugurar.

    A su vez, Pescargen SA fue víctima del incendio de todas las oficinas administrativas, además de lamentar fisuras y daños parciales en las cámaras de frío. Mientras que Santa Cruz SA relevó daños en el ingreso de la sala de procesamiento de productos y destrucción de al menos cuatro vehículos.

    Las restantes cinco compañías, Argenova SA, Carsa SA, Copromar SA, Pespasa SA y Santa Elena SA, denunciaron rotura de vidrios en oficinas y porterías, además de incendios parciales en varios sectores de sus instalaciones.

    El conflicto -que hoy podría destrabarse si prospera una reunión que se realizará en Buenos Aires- se originó por la negativa de los marineros locales a reconocer un acuerdo salarial escalonado acordado por el titular del SOMU, el kirchnerista Omar «Caballo» Suárez, con las cámaras empresariales, además de exigir la eliminación del pago de Ganancias sobre sus salarios.

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