Exiliados de la Alianza arman hoy tercera fuerza en el Congreso

Política

Los diputados que rompieron con la Alianza están a punto de conformar la tercera fuerza del Congreso, detrás del oficialismo y el PJ. Hoy, al mediodía, el ala «rebelde» del Frepaso iniciará contactos informales con la jefa de las azafatas, Alicia Castro, el peronista Juan Domingo Zacarías (promotor del cura Luis Farinello y único miembro del Movimiento Social Entrerriano), los socialistas de Alfredo Bravo y la radical Elisa Carrió para montar un interbloque de izquierda.

Marcela Bordenave, Gustavo Cardesa, Jorge Giles, José Luis Lanza, Eduardo Macaluse, Elsa Quiroz, Federico Soñez, Ramón Torres Molina y Alfredo Villalba
resolvieron el sábado, durante un plenario del frepasismo disidente, trabajar «autónomamente» del bloque que comanda Darío Alessandro. La salida se llevará 1/3 del frentismo y reducirá sensiblemente la presencia de radicales y frepasistas que aún responden al gobierno. Quedarán 4 votos por encima del PJ, cuando a comienzos de la gestión delarruista llegaron a contar con más de 20 manos de diferencia a la hora aprobar leyes. Es cierto que ahora cuentan con el cavallismo y algunos provinciales, que juegan para Olivos.

Carrió piensa que, en venganza por esto y por sus denuncias, sus detractores de la UCR orquestan una operación para desplazarla de la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales que se transformó en oficina clave desde la delegación de poderes especiales al Ejecutivo. Como todos los decretos serán analizados por esa comisión, es posible que la paranoia esta vez coincida con la realidad.

Independencia

Si bien participó del cónclave, María América González todavía se resiste a romper lanzas con Carlos Chacho Alvarez. El pretexto que utiliza la creadora del televisivo «rinconcito de los jubilados» es que ella es «independiente», sin militancia partidaria, y, por ende, no tiene necesidad de oficializar divorcio alguno.

No es la única que duda sobre los beneficios de dar un portazo. Los sindicalistas docentes, especialmente Macaluse y Quirós, sacaron el pie del acelerador, preocupados porque la actitud confrontativa con la Casa Rosada puede provocarle dolores de cabeza a uno de sus amigos, el intendente de Lomas de Zamora, Edgardo Di Dio. Di Dio, al igual que el ex PC Oscar Laborde (Avellaneda), está muy atado a la Alianza por una cuestión de intereses: no puede llevarse mal con el gobierno nacional, ya que vive en una provincia administrada por Carlos Ruckauf.

La mayoría del noneto de legisladores pretende convocar al resto de los exiliados del oficialismo (4 socialistas democráticos, 1 radical, Zacarías y la primera frepasista en fugar), con el objetivo de reivindicar los «principios» del frente electoral que triunfó en 1999 y que abandonó Fernando de la Rúa y el propio Alvarez. En principio, tentarán suerte con un pacto en el ámbito legislativo. En la etapa siguiente, probarían con un frente electoral.

Según los cálculos más optimistas,
podrán reunir entre 15 y 17 legisladores desencantados con Chacho, cifra con la cual superarían al denominado interbloque Federal que animan el demócrata progresista Alberto Natale (más Carlos Caballero Martín y María Emilia Biglieri), los demócratas de Mendoza ( Carlos Balter, Gustavo Gutiérrez y Jorge Zapata Mercader), los renovadores salteños ( Jorge Folloni y Ricardo Gómez Diez), el autonomismo y el Partido Liberal de Corrientes ( Ismael Cortinas y Luis María Díaz Colodrero, respectivamente), bloquismo y Cruzada Renovadora de San Juan ( Julio Conca y Luis Segundo Varese), Desarrollo y Justicia ( Arturo Moreno Ramírez) y Movimiento Popular Fueguino (Ernesto Löffler).

Sintonía

Estos provinciales cercanos al oficialismo (otros delegados del interior -bussistas, MPN, etcétera-sintonizan mejor con el peronismo y no integran el interbloque Federal) nominaron a Balter como vicepresidente 3° del cuerpo, al superar por 2 bancas al cavallismo. Acción por la República, curiosamente, perdió una silla por la salida del mendocino Jorge Baldrich, a quien reemplazará la justicialista Raquel Correa de Pavón, que no participará de la bancada de Domingo Cavallo.

Los disidentes del oficialismo son conscientes de que el demócrata posee mandato hasta el 10 de diciembre y, en consecuencia, no tienen en mente catapultar a uno de los suyos a la conducción de la Cámara baja. En verdad, tampoco están pensando en darle organicidad inmediata al grupo. Por eso,
no hay discusiones todavía acerca de quién podría convertirse en jefe del bloque de los auténticos frepasistas ni la denominación que adoptarán. Estas cuestiones comenzarán a debatirse en las próximas horas, cuando vuelvan a los quehaceres parlamentarios tras el fin de semana largo.

Se conforman con coordinar la tarea parlamentaria con el socialismo, la
Carrió y el delegado de Farinello, y así conseguir que se los reconozca como bloque a la hora de pedir la palabra en el recinto. Este segundaje se cotiza muy alto cuando hay trasmisión de las sesiones vía Crónica TV, aunque sea de madrugada.

La idea de los ex aliancistas es que la chaqueña,
Bravo, Zacarías (que fue el precursor en abrir bancada propia) y alguno de los frepasistas emigrados ( Macaluse, Bordenave, Torres Molina, Villalba o Giles) dispongan, por sector, del mismo tiempo que Alessandro y el peronista Humberto Roggero.

Dispuestos a dar rienda suelta al testimonialismo, sueñan con hacer lo que
Chacho no hace: señalar cada medida de gobierno que contradice la Carta a los Argentinos. Sin posibilidades de que Alvarez escuche sus reproches (el líder carismático del Frepaso puede llegar a recibirlos, como amagó en las últimas horas, pero no necesariamente les prestará atención), se dedicarán a ser la verdadera oposición.

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