29 de junio 2004 - 00:00

Forzado receso en Diputados para restar aire a revoltosos

Forzado receso en Diputados para restar aire a revoltosos
El peronismo de Diputados quedó sin margen de maniobra política esta semana por la ausencia del país de José María Díaz Bancalari -de gira con Néstor Kirchner en China-frente a la crisis política originada por los piqueteros. Mientras el radicalismo ratificaba ayer el pedido de interpelación a Gustavo Béliz y a Aníbal Fernández, el peronismo sólo atinaba a declarar que defenderá al ministro y no apoyará los pedidos, a lo que se sumaron diputados provinciales, el ARI y la izquierda. El PJ, sobre todo el ala kirchnerista, tenía pensado sesionar esta semana para apurar el trámite de juicio político a Adolfo Vázquez, un trámite que sigue demorado, por lo menos para las pretensiones del «Talcahuano» Ricardo Falú. Los oficialistas saben que ese último juicio político del proceso de depuración de la Corte Suprema tardará más en avanzar mientras esté Díaz Bancalari en Buenos Aires, no por una posición personal en contra del jefe de bloque, sino por la presión del resto de la bancada.

Pero esa idea de aprovechar la ausencia del jefe para ganar terreno está condenada al fracaso. Eduardo Camaño se reunirá hoy con Graciela Camaño y la mesa del bloque PJ para definir una agenda de trabajo con vistas a una ilusoria sesión esta semana. Está claro entre los presentes que el tema Corte Suprema no se trata en Diputados hasta que Díaz Bancalari vuelva de China. Con respecto a la posibilidad de sesionar mañana, también existe otro inconveniente.

Jorge Sablich y Norberto Dipróspero, cabezas de las listas que competirán ese mismo día por el control de la Asociación del Personal Legislativo, ya le pidieron a Camaño que suspendiera la sesión para permitir que los comicios se desarrollen con tranquilidad
. Así, la única opción para los diputados sería sesionar el jueves con un homenaje por el aniversario del fallecimiento de Juan Domingo Perón, un recordatorio que bien puede pasar para la próxima semana.

Así planteada la agenda legislativa, están dados todos los justificativos para que el peronismo no sesione esta semana y le quite de esa manera tribuna al radicalismo y los aristas que buscan, aunque sea, que se inicie una sesión para plantear el debate sobre la crisis por piqueteros y la inactividad del gobierno en controlar la situación de violencia en las calles e insistir con el pedido de interpelación, sobre todo a Béliz.

El peronismo, como se dijo, no avalará ese pedido, pero a muchos diputados bonaerenses les gustaría tener al ministro sentado solo en el centro del recinto.

También preocupa que una sesión esta semana se convierta en un campo de batalla, no ya por la oposición, sino por las distintas posiciones dentro del propio peronismo.

Desde el duhaldismo, Jorge Villaverde eligió cargar contra Luis D'Elía: «Es un personaje utilizado para hacer provocaciones políticas. Se le está dando más importancia de la que corresponde. Sería aconsejable que desde el gobierno se actúe con prudencia y no se avalen los discursos de este señor», dijo. «En mi caso rechazo desde hace tiempo todo lo que hace este señor, y la trascendencia que le dan incluso los medios de comunicación. El gobierno debería tener cuidado con esto.»

Desde el kirchnerismo, los diputados respondieron con un comunicado firmado por el misionero Juan Manuel Irrazábal, el correntino Hugo Perié y la neuquina Susana Llambí. Allí ratificaron su apoyo a la política oficial de no reprimir a piqueteros. «La violencia que vivimos es la respuesta de los excluidos ante la desigualdad y la injusticia provocadas por políticas económicas al servicio de intereses concentrados. Llama la atención que aquellos que denuncian rasgos de intolerancia y autoritarismo por parte del gobierno del presidente Kirchner son los mismos que le exigen aplicar máxima severidad cuando los conflictos sociales desbordan los carriles regulares. Frente a este dilema entre represión y tolerancia, el gobierno ha elegido la tolerancia», dicen en el documento.

• Prudencia

Mientras tanto, desde China, Díaz Bancalari llamó a la calma afirmando que «la seguridad de la Argentina no está sometida a riesgo».

Reconoció que «indudablemente no son hechos como para ignorar». Y llamó a todos a controlarse en las declaraciones, pero remarcó: «La gravedad de los mismos hacen que debamos ser prudentes en las opiniones».

Más cerca de esa posición que de la de los kirchneristas, el radical Horacio Pernasetti fue más lógico y reclamó al gobierno «ejercer autoridad y denunciar» las acciones piqueteras que ponen en riesgo la seguridad en general: «El gobierno nacional tiene la potestad para ejercer autoridad y denunciar todo hecho considerado delito», dijo recordando un principio básico de la Constitución: «El Estado debe garantizar la seguridad, pero si el mismo presidente Kirchner dice que no confía en la Policía Federal, mal estamos los argentinos».

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