El peronismo del Congreso ya le advirtió al gobierno que mandará a la congeladoravarios proyectos de Gustavo Béliz sobrereforma judicial. A pesar de que existe voluntad de avanzar con la instauración del sistema de juicio por jurados (en el Senado tomaron en cuenta que la iniciativa del ministro de Justicia está más que inspirada en un texto de Jorge Yoma), tienen destino incierto, entre otros, la unificación de fueros en la Capital Federal -destinado a recortar el poder de los jueces federales-, la declaración de emergencia en Tribunales y, por supuesto, la reestructuración del Consejo de la Magistratura, que quedó archivado desde que llegó hace un par de semanas al Congreso. Béliz insistió en remitir éstas y otras propuestas, no obstante que desde la bancada PJ le habían advertido que carecían de posibilidad de ser analizadas y votadas por los legisladores. · En un gesto que lo coloca cada día más lejos del Poder Legislativo y que le garantiza una inminente vendetta en su contra, el funcionario probó, primero, con la idea de restringir la presencia de diputados y senadores en el Consejo de Jueces que designa y puede remover a los magistrados. Ya existen varios pedidos de interpelación contra Béliz, a cuya cabeza sueñan con ponerle precio radicales y varios peronistas, por lo menos, en Diputados.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
. Bajo la apariencia del supuesto plan de seguridad, pero con la mira puesta en sacarle representación a la oposición -después de lo que costó acordar la puesta en marcha del Consejo en 1998, asegurando la presencia del radicalismo y hasta del ARI de Elisa Carrió-, Béliz se lanzó a la casi imposible carrera de bajar de 20 a 12 los miembros del Consejo y restringir la presencia del Congreso a sólo 3 delegados, un par por Diputados y el restante por la otra ala parlamentaria. No hay que hacer cálculo alguno para saber que el trío pertenecerá al oficialismo y que las demás escuderías perderán a sus emisarios.
. Desde su fundación, la Magistratura concilió posiciones de las principales bancadas, gracias a la convivencia de 4 delegados por la mayoría (el PJ), distribuidos por partes iguales entre ambas alas del Parlamento; y otros tantos de la minoría (2 por la UCR y el resto de las terceras fuerzas, el arismo de Diputados y el Interbloque Federal de la Cámara alta). Este delicado y trabajado equilibrio imaginó Béliz que podría alterarse. Nada más lejos de la realidad.
. Ni siquiera Miguel Angel Pichetto y Jorge Yoma, que representan al PJ en el Consejo, están dispuesto a acompañar esta medida del Ejecutivo. El riojano hizo público su rechazo al proyecto, mientras el resto de sus colegas optó por mandar abajo de la alfombra el texto que había sido girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales que administra Cristina Fernández de Kirchner. La propuesta belicista vulnera el principio de pluralidad vigente desde la creación del organismo y, a juicio de los radicales, es un proyecto hegemónico.
. Tampoco cuenta con viento a favor la idea de reformar la Justicia con competencia penal en jurisdicción porteña. En principio, existe el convencimiento en el Senado de que la iniciativa obligaría a replantear la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires.
. Por otra parte, está claro que se trata de un intento del ministro de Justicia de pasar facturas a los jueces federales de la Capital Federal y restarles poder, idea inspirada por su ex aliado Domingo Cavallo, inventor de la «servilleta» judicial. La norma en marcha es muy resistida en el Congreso y parece una nueva provocación de Béliz a los legisladores, tratando de ponerlo en el papel de verdugos de los magistrados del fuero federal, curiosamente, quienes sustanciancausas contra funcionariospúblicos y, por supuesto, diputados y senadores.
. Otra propuesta que tiene futuro poco claro es la que pidió también Béliz para declarar la emergencia judicial y permitir que el Consejo de la Magistratura determine a dedo qué juzgados deben hacerse cargo de ciertas causas. Una inquietud más que peligrosa, si se la vincula con el intento de sacar a la oposición de ese organismo.
. Jorge Yoma advirtió sobre la peligrosidad de la iniciativa y reclamó que Béliz o el viceministro de Justicia,-Abel Fleitas Ortiz de Rozas, fueran a dar explicaciones al Senado. Nunca hubo respuesta, y el dictamen que hizo emitir Cristina de Kirchner permanece guardado hasta una ocasión más propicia.
. La intención de que los delitos de menor cuantía sobre drogas pasen a las justicias locales figura en la misma lista. Los especialistas opinan que, en lugar de agilizar el servicio en Tribunales, lo único que va a provocar es el colapso del fuero correccional, por ejemplo, en la Capital Federal, que debería fallar en causas por tenencia de estupefacientes.
. En cuanto al juicio por jurados, si bien existe buena disposición para debatirlo, diputados y senadores deben acordar la forma en que se pondrá en funcionamiento, ya que existe el prejuicio de que será muy difícil que tenga éxito un mecanismo con legos en un país donde ni siquiera los magistrados suelen aguantar la presión social y mediática a la hora de emitir sentencia. La Comisión de Justicia y Asuntos Penales, que comanda Jorge Agúndez (UCR-San Luis), tiene trabajo para las próximas semanas, así que habrá que esperar para que se pongan a trabajar sobre el proyecto de Béliz, inspirado en Yoma.
Dejá tu comentario