3 de mayo 2001 - 00:00

Frepaso porteño quiere alianza con Cavallo

Los frepasistas discutirán mañana la posibilidad de abrir las listas de la Alianza al cavallismo. Durante la cumbre partidaria convocada para repartir la herencia de Carlos Chacho Alvarez, Darío Alessandro y Nilda Garré propondrán a sus compañeros de la mesa nacional del Frente Grande sobre la conveniencia de armar las boletas de octubre no sólo con la UCR, sino también con Acción por la República. Desde las 13 del viernes, habrá un debate amplio sobre el futuro de lo que alguna vez fue el ala progresista de la Alianza.

Para defender la conciliación de candidaturas, la ex viceministra del Interior sostiene: «Si hay una alianza en el gobierno, sería lógico trasladarla al terreno electoral». Obviamente, quienes defienden -como Garré- el ecumenismo oficialista alientan, asimismo, un regreso generoso del chachismo al primer nivel del gabinete de Fernando de la Rúa, en lo que parece un trueque de funcionarios por cargos electivos (suena previsible, si se tiene en cuenta la ausencia de figuras del Frepaso con proyección en las urnas). Juan Pablo Cafiero, de acuerdo con este punto de vista que caracteriza a porteños y bonaerenses, es sólo el primer paso del anhelado retorno a la Casa Rosada.

Ibarra
, quien supone que Domingo Cavallo le puede traer más perjuicios que beneficios, y la parcela doméstica que objeta la participación frepasista en el elenco ministerial se niegan a la incorporación de AR a las papeletas. La resistencia, sobre todo la del interior, defiende la continuidad de la entente con el radicalismo, pero reivindica el espíritu principista y promueve un acercamiento con miembros fundacionales como Rodolfo Terragno y Federico Storani. El santacruceño Rafael Flores lidera una de estas franjas críticas.

Paso al costado

Los principales lugartenientes de Alvarez se reunirán en la Casa del Frente, a 2 cuadras del Congreso, para elegir mañana una conducción colegiada, en reemplazo de la unipersonal que ejerció desde siempre el ex vice. Delante de Aníbal Ibarra, Graciela Fernández Meijide,Alessandro, Rodolfo Rodil, José Vitar, «Juampi» Cafiero y compañía, el jefe formalizará una situación de hecho, dando un paso al costado y delegando su poder en una comisión que coordinará «el día a día», según el slang mediático del Frepaso. Es decir que se entrenarán en la lectura de matutinos y en el ping-pong con los «movileros», sea en el zaguán de sus casas o en versiones menos pintorescas del café «Varela, Varelita».

Hace tiempo que Alvarez está «ausente» del partido y no dirige a sus seguidores, razón por la cual estos últimos quedaron librados a las fluctuaciones del mercado político: este año, unos 4 diputados emigraron para armar bloque y partido propios (los socialistas democráticos de Alfredo Bravo ya habían hecho las valijas en noviembre); y otros se quedaron a la espera de que Chacho reaccionara, fuera para pegar un portazo de la Alianza, para volver de lleno al gobierno o, simplemente, fijar posiciones de actualidad.

La salida consistirá en un alejamiento (que podría ser la excusa para reaparecer luego en campaña para la senaduría de la Capital Federal), bajo el maquillaje de la democratización del frente. No habrá sorpresas en la designación de sus sucesores. Se descuenta que en el directorio figurará el cuarteto que había sido encomendado, a comienzos de año, para ocuparse de la negociación preelectoral: Cafiero junior, Alessandro, Rodil y Vitar. A ellos podrían sumarse Ibarra y un socialista -de la rama PSP, que todavía comulga con Alvarez-, casi con seguridad el intendente de Rosario, Hermes Binner. La coronación del rosarino obraría de premio a la fidelidad. Mientras se producía el desbande por izquierda del Frepaso, los herederos de Guillermo Estévez Boero procuraron diferenciarse, sin romper lanzas. Es posible que la supervivencia de Binner en una provincia gobernada por el PJ los haya alentado a mantener un canal abierto con el ala oficialista del chachismo, a pesar de los vaivenes ideológicos.

Los díscolos del FG que todavía no se fueron con Alicia Castro y el Frente para el Cambio ya hicieron conocer sus reparos. La diputada Marcela Bordenave reflexionó ayer: «El problema no es discutir los nombres de una conducción colegiada, sino la política, porque en la provincia de Buenos Aires tenemos una conducción colegiada y tampoco discutimos nada».

Dejá tu comentario

Te puede interesar