2 de mayo 2001 - 00:00

Frepaso prepara despido con honores para Chacho

Mañana, el soviet de los coroneles que comanda el Frepaso dictará los honores para el retiro efectivo de Chacho Alvarez como conductor de esa fuerza. Enterados de que éste ha declarado el fin de la historia (de ese partido que ayudó a Fernando de la Rúa a ser Presidente), lo despedirán como responde al oficio de los políticos: repartiéndose sus dignidades y poderes. Ese grupo, que integran Darío Alessandro, Juan Pablo Cafiero, José Vitar y Rodolfo Rodil hará lugar, en una quinta silla, al principal aspirante a sucederlo al ex vicepresidente en la jefatura nacional, Aníbal Ibarra, quien se llevará su parte en el reparto.

La salida de Chacho del escenario se produce a partir de varios testimonios:

*La confesión de parte
. El ex vice sigue en silencio ante sus seguidores. La semana anterior no le levantó el teléfono a Ibarra, quien intentó varias veces quebrar el sitio que mantiene Alvarez en su departamento de la calle Paraguay. Apenas atendió a «Juampi» Cafiero, quien quería hablar con él sobre la aceptación del Ministerio de Desarrollo Social. El hijo de Antonio quiso que Chacho fuera a la jura y lo intentó convencer de que no se notaría hacia afuera porque al día siguiente (ayer) no habría diario que registrase el hecho.

Asistencia

*Igual Chacho no fue. Era importante para los frepasistas, que asistieron en bullanguera barra a la ceremonia del lunes, porque «Juampi» es, con Chacho, el último que sigue en carrera del llamado Grupo de los 8 que rompió con Menem cuando éste firmó los indultos de 1990. Aquí la suerte del grupo: Darío Alessandro padre (1) y Germán Abdala (2) murieron; el «Conde» Juan Carlos Ramos (3) volvió con Menem; Franco Caviglia (4) pasó por Matilde Menéndez y recaló en Domingo Cavallo; Luis Brunati (5) y Moisés Fontela (6) están en su casa; «Juampi» (7) es ministro y con Chacho - que se quiere ir del país - ya están los ocho.

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Testimonio terminal de la actitud del ex presidente es lo que han escuchado los pocos que logran su atención. «El Frepaso ya ha agotado su espacio en la sociedad, ya no tiene más que ofrecerle a nadie. Por eso no tengo nada que hacer.» La cúpula intentará en la reunión de mañana convencerlo a Chacho de que no es cierto, que se tome un tiempo para ver desde otro ángulo las cosas.

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Poco locuaz y es poco además lo que transmite su entorno familiar, que es observado por su tropa como testimonio de lo que quiere hacer Chacho. A su esposa Liliana Chiernajowsky, coordinadora del gabinete porteño, se le ha escuchado que Chacho «está elaborando el duelo» (?), que no hay que presionarlo, que está encerrado todo el día en la casa, que por favor no lo llamen más. Como en todo otoñal patriarca, los suyos merodean las ventanas apostando por diversos diagnósticos. Para algunos se trata de una depresión de manual, para otros los ya sabidos síntomas del asma. Pocos le creen que haya perdido la fe en el Frepaso.

*El reparto
. La mesa del Frepaso, cuyo libreto armaba anoche por teléfono y desde la cama Ibarra (diagnóstico más modesto, gripe) con Vitar (desde Tucumán) y «Juampi» (en cumbre clerical en Olivos que incluyó misa con obispos), ya ha distribuido prácticamente todas las funciones del líder.

Ibarra se hará cargo de la coordinación de la tarea de todos los funcionarios nacionales y provinciales que tiene el partido. Alessandro se encargará del Congreso y de la negociación de candidaturas electorales en todo el país. «Juampi» está de licencia por ministerio. Rodil debe encargarse de la provincia de Buenos Aires, un planeta aparte donde compite con Cafiero (h) y debe reanudar su alianza con Graciela Fernández Meijide, quien ha manifestado su deseo de recuperar la presidencia del partido en el distrito. «Juampi» se resiste desde el gabinete y presiona, para distraerla, para que la designen en una embajada. Ella pide Francia o Chile, le dicen que ya están ocupadas, que elija algo más modesto. Ella retruca que para eso, se queda en Buenos Aires, de jefa partidaria.

Propuesta

*Este reparto en vida de los poderes chachistas tiene varias hipótesis. Unos proponen que, por una vez, el Frepaso se parezca a un partido y crear una mesa de consulta también con dirigentes del interior, como el neuquino Oscar Massei, el intendente de Cipolletti, Julio Arriaga, y el ex radical «Chabay» Ruiz, mandamás de La Banda, Santiago del Estero. Otros creen que hay que concentrar el poder en la actual mesa de los coroneles con el solo agregado de Ibarra.

*
La decisión no es trivial, porque impondrá el método para negociar candidaturas en todo el país. De la Rúa dictaminó ya que quiere que en las listas de la Alianza se integren donde sea posible, además de radicales y frepasistas, los delegados de Domingo Cavallo. La principal amenaza la tienen ya en Capital Federal, distrito que el Frepaso cree propio, donde ya orbita como postulante el ubicuo Guillermo Francos, quien dice que irá a las urnas solo, algo que comentan todos los que quieren cerrar un frente.

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