17 de mayo 2007 - 00:00

Fuerte gesto de apoyo al gobernador en un día clave

El flamante gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, participó ayer de su primer acto institucional de anuncio de obra pública en la Casa Rosada, hombro a hombro con Néstor Kirchner.

En la práctica, fue un gesto fuerte del Presidente en favor de quien reemplazó al renunciado Carlos Sancho, y que esta semana dirime en Buenos Aires el futuro inmediato de la provincia, de la mano de intensas negociaciones con el combativo gremio docente local.

Precisamente, la ceremonia se concretó pasadas las 9.30, pocas horas antes del inicio de las nuevas conversaciones entre el gobierno local y los dirigentes de la Asociación de Docentes de Santa Cruz en el Ministerio de Trabajo que conduce Carlos Tomada (ver aparte).

El ex interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio devolvió el guiño públicamente, al agradecerle a Kirchner el haber sacado a la provincia de «cien años de soledad» (por lo bajo, un asistente al acto se preguntó luego si Peralta estaba comparando a Santa Cruz con el Macondo de Gabriel García Márquez).

«Acá está el que nos conduce, de un lado o del otro, durante los próximos cuatro años», abundó -además-respecto del Presidente, cuyo liderazgo de esta manera valorizó, más allá de que la candidatura para retener la Casa Rosada pueda recaer finalmente sobre la senadora Cristina Fernández.

  • Tres protagonistas

    Previsiblemente, en la ceremonia fueron tres los protagonistas excluyentes: Kirchner -quien esquivó citar, al menos en forma directa, el escrache que sufrió su hermana Alicia en Río Gallegos-; Peralta y la ministra de Desarrollo Social, que fue recibida con un cerrado aplauso por la concurrencia cuando el líder del Ejecutivo la citó, a modo de solidaridad y respaldo tras el escrache que sufrió el pasado sábado en Río Gallegos.

    En el acto, las autoridades nacionales y provinciales firmaron un compromiso para la concreción del dique Los Monos, obra millonaria y clave que beneficiará al norte santacruceño y a Chubut. Fueron de la partida también el mandatario chubutense Mario Das Neves (relegado casi a un segundo plano por la coyuntura santacruceña) y los ministros del Interior, Aníbal Fernández, y de Planificación Federal, Julio De Vido, además del secretario-Legal y Técnico, Carlos Zannini. Allí, el primer mandatario reivindicó a Santa Cruz, en medio de críticas a la prensa, al lamentar que «tiendan a aislarnos de la realidad y se acuerden de nuestras provincias cuando en ellas se generan problemas». «Somos pocos votantes, compramos muy pocos diarios, vemos muy poca televisión y estamos lejos como para llegar al centro del país», leyó, además de cuestionar que la preocupación de los medios de comunicación aparezca sólo cuando «les sirve para vender nuestros problemas y nuestro dolor», pero «no para mostrar nuestras alegrías».

    Por su parte, Peralta bregó por no dejarse «engañar con cantos de sirenas en la medida en que se acerquen las elecciones», tras destacar que en el país «no se gobierna más desde la Bolsa de Comercio, sino desde la Casa de Gobierno». En este marco, instó a «cuidar el modelo nacional», desde el cual, indicó, «tenemos que llamar a todos los argentinos para que se incluyan».

    Participaron además ayer del acto, convocados personalmente por Kirchner, varios intendentes del conurbano bonaerense que también se sumaron a la reivindicación de la ministra.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar