Gestor de estallido en Sur no se arrepiente de nada

Política

Distendido, de vacaciones desde el lunes, el petrolero Mario Navarro preparaba ayer, poco después del mediodía, un bolso de mano antes de subir al micro de línea que mañana a la madrugada lo dejará en Buenos Aires.

Tiene previsto alojarse en el ex hotel Bauen (aún ocupado por sus empleados), donde llega invitado por los ex empleados de Cerámica Zanón de Neuquén (dos empresas del país que ahora administran los trabajadores). Atrás deja la árida estepa patagónica y las rutas provinciales 42 y 43, fuertemente custodiadas por efectivos de la Gendarmería Nacional. El mismo lugar en que durante la madrugada del 23 de enero, a escasos 2 kilómetros de la entrada en el pueblo de Las Heras, al norte provincial, Navarro se apostó con unos 500 trabajadores afiliados disidentes a los gremios del Sindicatos del Petróleo y Gas Privados de Santa Cruz y a la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina ( UOCRA) para exigir la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y el reecuadramiento gremial de 250 obreros (que buscan mudarse de la construcción a petroleros). Una protesta que, con el correr de los días, desencadenó el martes 7 por la madrugada en el reclamo de los pobladores frente a la alcaidía local exigiendo la liberación de Navarro (detenido el lunes 6 a medianoche, a la salida de la emisora «Soberanía»). La manifestación desató la refriega de la comunidad contra la Policía provincial y terminó con la muerte del oficial subinspector, ascendido post mortem a comisario, Jorge Alfredo Sayago. Con más de un mes de vacaciones por delante y la inminente jubilación en puerta, Navarro hace un balance en diálogo con este diario sobre los cruentos hechos de Las Heras, un pueblo cuyas imágenes recorrieron el país y atravesaron la frontera. De hecho, trabajadores de Brasil se sumarán al convite en el hotel porteño para un nuevo gesto «de solidaridad».

Periodista:
¿Por qué viaja a Buenos Aires?

Mario Navarro: Para expresar mi agradecimiento a todos los compañeros que nos acompañaron en la lucha.


P.:
¿Lo invita el Polo Obrero?

M.N.: Yo no tengo nada que ver con ellos. Los compañeros de Zanón organizaron todo esto. Fueron muchos los sectores que nos acompañaron en la lucha: SUTEBA La Matanza y Lomas de Zamora, la Federación de la Carne, la Unión Ferroviaria-FF.CC. Mitre, FOETRA, el Sindicato Telefónicos de Mendoza, la Federación Unica de Petroleros de Brasil...


P.:
A 96 horas de firmar «la tregua» que permitió levantar el bloqueo y volver a la producción en los pozos, ¿cuál es su balance sobre los hechos?

M.N.: La movilización (N. de la R.: se niega a hablar de bloqueo) en la ruta sirvió. No puedo reivindicar el apedreo a la alcaidía porque siempre fui pacífico. Lamento la muerte de Sayago, que enlutó la protesta. Nunca pensamos que la medida de fuerza alcanzaría esta magnitud.


P.:
Después de tantos días de bloqueo de rutas, ¿qué esperaban?

M.N.: Los paros en Santa Cruz siempre fueron largos, el promedio normal es de 14 días.


P.:
¿Qué pasó con los pedidos que hacían?

M.N.: Los días «caídos» se cobrarán con la liquidación de febrero y en lo inmediato se estará concretando el reencuadramiento gremial de los 250 ex trabajadores de la UOCRA, despedidos a poco de que estallara el conflicto, que pasarán al sindicato del petróleo, tal como se comprometió por fax el viernes 10 en el marco de la negociación el ministro (de Trabajo de la Nación, Carlos) Tomada. Por Ganancias, el tema ya llegó al gobierno nacional.


• Recurso

P.: Tengo entendido que la UOCRA presentó un recurso de amparo por la fuga de afiliados...

M.N.: Blas Saracho ( UOCRA Santa Cruz) hará cualquier intento por retener por la fuerza a los afiliados... El hace 35 años que está en el gremio, es un viejo dirigente. Qué amparo va a presentar, ¡si todos los compañeros recibieron el telegrama de despido! Ya no pertenecen más a la construcción...


P.:
¿Qué opina de los dichos del secretario general del sindicato petrolero de Santa Cruz, Héctor «el Chaco» Segovia?

M.N.: El sindicato nunca nos apoyó, y cuando se conoció la muerte de su cuñado, el cacique Alejandro Paisman Vera, a horas de la pedreada en la alcaidía, Segovia se quiso montar en el circo y salió a criticarnos con dureza y a acusarnos. Su gesto mostró mucha pobreza como dirigente.


P.:
¿Cómo vive hoy el petrolero Navarro?

M.N.: Cuando estalló la refriega firmé un papel en blanco para acelerar los trámites fijando domicilio frente a la plaza de Las Heras, donde está la casa que alquilo con los compañeros. Esta semana di cambio de domicilio, me quedaré en Caleta Olivia (distante 160 kilómetros de Las Heras).


P.:
¿Seguirá trabajando?

M.N.: Estoy pensando en jubilarme, soy soldador y ya no me está dando el cuerpo. Los petroleros nos jubilamos a los 50 años, pero como me faltaban algunos aportes (previsionales) completé dos años más de tareas.


P.:
¿Qué hará como jubilado?

M.N.: Tendré que buscar un lugar donde la vida no sea tan cara. Me correspondería una jubilación de 820 pesos (Navarro cobra de bolsillo 2.800 pesos más 1.000 de vianda; mientras que el haber jubilatorio para el sector es equivalente a 60% del salario básico). Algún lugar donde poder plantar algo para comer.


P.:
¿Se prepara para pelear otra vez el Sindicato de Santa Cruz en las próximas internas (en 2004 su lista perdió contra la de Segovia)?

M.N.: La otra vez me presenté a pedido de los trabajadores. Ahora les dejo el lugar a las nuevas camadas...


P.:
¿Y si se lo vuelven a pedir los compañeros?

M.N.: A lo sumo aportaré alguna idea.


Entrevista de Sandra Vistica

Dejá tu comentario