9 de noviembre 2001 - 00:00

Gobernadores dominan oposición

Sindicalistas y gobernadores del PJ en la Casa de Salta
Sindicalistas y gobernadores del PJ en la Casa de Salta
La batalla del pacto fiscal terminó con algo que no planeó ni el opositor más optimista: los gobernadores peronistas convertidos en el principal eje de la pelea con el gobierno desplazando al radicalismo y a la emigración frepasista. Acusados por los grandes caciques del PJ (Menem, Duhalde, Ruckauf) de actuar como una liga de dirigentes provinciales en defensa propia ayer ya eran el eje de la pelea política.

Por la Casa de la Provincia de Salta (Diagonal Norte al 900, a pocos metros de Casa de Gobierno) peregrinaron buscando ayer la foto desde los sindicalistas de gordura más variada (de Daer a Cavalieri pasando por Moyano) hasta un Eduardo Duhalde. Este senador electo que se resistió cuando era gobernador a sentarse con sus pares, lo hizo ayer para escuchar la pelea de los mandatarios provinciales contra su nuevo objetivo, Domingo Cavallo.

«Está aprendiendo sobre los problemas de las provincias, algo que no le interesaba ni cuando era candidato a presidente»,
ironizó un cacique del interior al verlo a Duhalde en la sala de espera cuando aguardaba que lo atendiesen los gobernadores de quienes quiere le aseguren la realización del congreso partidario mañana en Lanús.

Esa sede porteña fue la trinchera desde la que funcionarios del gobierno nacional de toda jerarquía (Chrystian Colombo, Ramón Mestre, Raúl Garnero y sus respectivos asistentes en esta negociación) buscaron la firma del pacto que habían aceptado los aliancistas y el provincial Jorge Sobisch y que les exigía Fernando de la Rúa para subirse al avión, antes de partir a los EE.UU.

El dueño de casa, Juan Carlos Romero, puso la casa pero no asistió. Ni dejó a su vicegobernador Walter Wayar. Romero administra bien una provincia que arrastra deudas pero que no la comprometen a fondo. Juega como si se tratase de un distrito rico -ha lanzado bonos con respaldo de regalías petroleras con calificación de «investment grade»- pero es un habitué del desfondado Fondo Fiduciario para regularizar el pago de compromisos. Viene de un viaje a los Estados Unidos adonde se le reconoció su rol de primus inter pares de los gobernadores de donde trajo información cierta de las dificultades que encuentra Cavallo para entenderse con el FMI y la Secretaría del Tesoro de aquel país.

El hombre con más necesidades financieras, Carlos Ruckauf, aprovechó las lecciones que aprendió en la frecuentación con los sindicalistas y, desde la extrema necesidad, jugueteó con declaraciones amenazantes. Por las dudas de que fuera conveniente después de todo firmar un pacto lo dejó a Felipe Solá y se fue a sus oficinas en el Banco Provincia, en el corazón de la City. Ahí esperó que el gobierno suelte lo que más necesita, dinero en efectivo para pagar los sueldos de octubre. Si no lo obtiene prefiere redoblar la apuesta con esta estrategia: si todo estalla que le estalle a De la Rúa; ¿por qué vamos los gobernadores a pagar esta crisis?

«El capricho de Cavallo y el Presidente nos llevan a una crisis de gran magnitud, porque se han quedado con el dinero de las provincias, han malversado el dinero público y están tomando medidas contra los trabajadores»
, entonó como grito de guerra ante una nube de movileros.

• Respuesta

Del gobierno le responden que la mitad de la deuda provincial es de Buenos Aires y que si no se hace un recorte drástico del gasto desde La Plata no habrá alivio para ningún distrito.

El gobierno apeló al arma que cree eficaz, que saliese a responderle
Juan Pablo Baylac. Como siempre, este vocero empeoró las cosas al torearlos a los gobernadores. «A las 16 tendrán que venir a firmar y si no, no habrá acu erdo», dijo como si no quisiera que hubiese acuerdo.

«El gobierno quiere perjudicar a las provincias y por eso apoyamos la decisión de los gobernadores»
, salió a apoyarlos su socio sindical Hugo Moyano. Junto con Daer y Armando Cavalieri hicieron cola para tratar de convencer a los gobernadores que les hagan un lugar en la foto de la Marcha Federal. «Los gobernadores se mantienen firmes en su postura de no aceptar el acuerdo que les propuso el gobierno», dijo Moyano como improvisado vocero e ironizó con que «el presidente Fernando de la Rúa se irá a visitar la madre patria (por Estados Unidos) sin el documento». Remató con un mote nuevo para Baylac. «¿Qué se cree -preguntó el ingenioso Moyano-, el guapo del 900?»

«Como el señor gobernador evidentemente está en campaña y mal asesorado y aparece como peligroso para los intereses de la Argentina, se hace necesario denunciar el carácter de irresponsabilidad con que se ha manifestado»
, le respondió en minutos Baylac a Ruckauf por la TV. El vocero también está en campaña por la gobernación de Buenos Aires y no podía dejar pasar el desafío.

Los mandatarios, que se creen dueños de la oposición peronista no sólo le marcaron los tiempos al congreso del PJ que quiere Duhalde. También le rechazaron la fecha a esa marcha de los sindicalistas del 20 de noviembre. Los gobernadores decidirán esa fecha según sus intereses y no el de los «gordos» cuya compañía no les termina de convencer.

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