Gobierno habla de un "atentado" contra Kirchner
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"Lo que sucedió en Santa Cruz estaba absolutamente preparado para que fuera una explosión política. Responsabilizo por esto a todos aquellos políticos que creyeron que de esta manera se podía hacer oposición al Presidente. Y Argentina ya no está para este tipo de berretadas", criticó Fernández.
Y nombró de inmediato al intendente radical de Río Gallegos, Héctor Roquel, al concejal Alberto Lozano, al senador nacional Alfredo Martínez y a "todos los importados que llegaron a la provincia y que prepararon esto para que fuera como un bando contra otro, cuando aquí solo hay una discusión por presiones lógicas del crecimiento" del país, denunció Fernández.
Sin embargo, tanto gremialistas como los principales referentes de la oposición salieron al cruce de los dichos de Fernández, se despegaron del episodio y calificaron de "disparate" las acusaciones del ministro.
"Fernández deberá comprobar judicialmente lo que dice", advirtió Roquel, quien consideró en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas que "esta idea de querer utilizar lo ocurrido de esta forma se le va a volver en contra" al Gobierno.
"Están buscando por todas las maneras autoconvercerse que aquí hay un complot en contra del Gobierno cuando lo que existe es una incapacidad manifiesta para resolver las cosas", insistió el intendente, al tiempo que apuntó que las denuncias de la Casa Rosada "no tienen ningún fundamento serio".
A las 9:45 del sábado, en un predio de un hipermercado de la construcción, este hombre de 33 años -que trabaja para una empresa de seguridad privada- aprovechó el descuido del chofer de un camión Scania que se encontraba descargando mercadería, se subió a la cabina, le dió arranque e inició su carrera.
Acelerando a toda velocidad, el hombre tomó por varias calles de la ciudad, en muchas de ellas a contramano, embistiendo a su paso todo lo que encontraba: nueve vehículos fueron objeto de su furia, algunos de ellos con sus ocupantes adentro, por lo que siete personas resultaron lesionadas, una de ellas de gravedad.
El fin llegó cuando el hombre -de origen chileno aunque nacionalizado argentino- se dirigió a contramano por 25 de Mayo hacia calle Maipú, donde quiso doblar, pero volcó frente a la puerta de la casa del Presidente.
Intervino de inmediato la jueza de turno, Valeria López Lestón, a cargo del Juzgado Penal Número 2, quien ordenó un allanamiento en la humilde vivienda de Mansilla, donde se secuestró un cuaderno con dibuijos de la fachada casa del presidente Kirchner.
De acuerdo a los exámenes psiquiátricos realizados a Mansilla Alarcón, al momento del episodio "comprendía claramente la criminalidad del acto y estaba ubicado en tiempo y espacio", por lo que "no se puede permitir incluir la figura de trastornado mental debido a que no hay antecedentes ciertos".
Según informó Gendarmería Nacional, en la Comisaría cuarta de Río Gallegos y consultado por sus acciones Mansilla explicó:
"¿Ustedes no saben que hay dos bandos y que al nazi -refiriéndose al Presidente- hay que eliminarlo ya?"
En tal sentido, Fernández explicó que "puede afirmarse con contundencia que era conciente de lo que realizaba, en razón de que no midió los riesgos a que expuso a terceras personas, que circulaban por su trayectoria, atropellando sus vehículos y dejándola abandonadas a su suerte, y con la única finalidad de llegar a su objetivo: la casa presidencial".
Los informes periciales preliminares que maneja el Gobierno indicaron que por el recorrido, itinerario, medio empleado por su porte y la velocidad con la que se manejaba, ese era su destino final, aunque no habría logrado su objetivo "sólo porque no sabía conducir camiones con acoplado", precisó Fernández.



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