Larreta en nuevo ciclo amasa, lento, 2023

Política

La Seguridad y la coparticipación, temas clave para debatir con Alberto Fernández.

La constelación Alberto Fernández presidente y Mauricio Macri en la oposición dominarán las horas de la incipiente carrera por el cargo mayor que sueña Horacio Rodríguez Larreta. Por ahora, la idea del larretismo es mantener la sintonía con el nuevo Gobierno nacional, como el propio jefe de Gobierno lo expresó al reasumir el cargo por cuatro años más.

Dijo que quería “seguir trabajando en equipo” con la flamante gestión. Es decir, por el momento nada incita al mandatario de la Capital Federal a mostrar sus cartas a futuro y, es más, creen en su entorno que lo más adecuado es pausar los movimientos hasta las próximas legislativas. Es que, además depende de los pasos que se proponga y logre, llegado el caso, el propio Macri. Si el expresidente se convierte en el referente de la oposición y se ve sin chances para repetir, apostaría, en el futuro más cercano a una candidatura a legislador nacional por la Ciudad de Buenos Aires, el distrito donde su sello obtuvo el 52% de los votos.

Otra que recalará en esa tierra amiga es María Eugenia Vidal. Concretaría una mudanza intrigante, quizá preparándose, si el anhelo de Larreta se consolida, para sucederlo en el cargo local. Después de todo, si debe competir nuevamente por la provincia, podrá hacerlo porque nació en ella. “Todo depende”, aseguran los más cercanos a los movimientos que planifican en el PRO, aunque parezcan aventurados o anticipados. Depende, dicen, de Macri.

Por lo pronto, un proceso de “desmunicipalización” de Larreta para elevar su perfil político con la estrategia de una proyección nacional, no comenzaría antes de seis meses, o bien arrancaría fuerte en dos años. En ese caso, afirman los ingenieros de la candidatura mayor del porteño, todo depende ya no de Macri, sino de Alberto F. Sucede que para mantener la concordancia entre la Ciudad de Buenos Aires y el Gobierno nacional, hay temas que podrían resultar conflictivos.

Entre otros, uno es el de la seguridad, teniendo en cuenta que el distrito porteño cuenta con Policía propia pero también en la misma geografía actúan fuerzas federales. En zonas claves, el exgobierno nacional, con Seguridad a cargo de Patricia Bullrich labró, por ejemplo, un dispositivo en las villas de emergencia, con el propósito de un plan contra el narcotráfico. Además, otro punto que en alguna medida tiene que ver con la Policía porteña, es el de los recursos que gira cada año el Gobierno nacional a la Ciudad de Buenos Aires.

Algo de ese tema rozó Alberto F. durante su campaña y logró inquietar a Larreta. Es la coparticipación, que del 1,4% pasó al 3,5% tras el traspaso de parte de la Policía Federal a la Capital. En el Presupuesto para 2020 que aprobó la semana pasada la Legislatura de la Ciudad se estimaron $480.800 millones de gastos con recursos de los cuales $126.000 millones provendrán de la coparticipación . De ese monto, sin embargo, la mayor parte debe destinarla Larreta a Seguridad, un rubro al que aumentó más del 40% en la partida de este año, debido a que el acuerdo del traspaso lo impone de esa manera. Por eso se explica que Seguridad represente más dentro del Presupuesto porteño en porcentaje.

De tener que dar esa pelea, Larreta recurría al Congreso, donde en Diputados, el Frente de Todos no cuenta con mayoría. Mientras, con un hombre propio en la conducción del PRO, el larretismo apuesta al rearmado partidario a nivel nacional, como preparatoria de planes electorales que, por el momento dependerán también de los pasos que se proponga Macri. Así, el jefe porteño buscaría mantener, una suerte de perfil bajo para su costado político, por lo menos en lo inmediato.

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