11 de marzo 2004 - 00:00

Gobierno silenció críticas de la oposición en Senado

El gobierno consiguió ayer silenciar las críticas de la oposición en el Congreso por el pago de u$s 3.100 millones al Fondo, gracias al compromiso de Alberto Fernández de dar -la semana que viene- un informe sobre la negociación en el Senado, y contestar preguntas de los presentes.

Tal cual adelantó ayer este diario, el PJ de la Cámara alta advirtió el martes al resto de las bancadas que no habría un tratamiento del tema en la sesión prevista para la víspera. «Estamos muy satisfechos con el acuerdo, pero no queremos que haya debate», planteó Miguel Angel Pichetto. Pero resultaba inevitable el cruce de opiniones, durante la deliberación general, si no mediaba un milagro o una suspensión de la sesión. Por supuesto, no hubo ningún acontecimiento sobrenatural.

• Mal escenario

En vista de las declaraciones a radios y TV de radicales y provinciales -que reprocharon la incertidumbre sobreactuada por el Presidente-, el recinto parecía un escenario poco favorable para el oficialismo. Por si fuera poco, los senadores peronistas no disponían de muchos elementos para enfrentar una discusión en el hemiciclo. Lo mejor era que alguien del Ejecutivo se hiciera cargo de contestar a la UCR, el socialismo y el Interbloque Federal de provinciales, que comanda Ricardo Gómez Diez (Renovador-Salta).

Así las cosas, se buscó en la trinchera PJ la forma de evitar la sesión, con una salida que conformara a las demás escuderías. Había otra excusa, casi pueril y doméstica, para boicotear la convocatoria, ya que no figuraban proyectos relevantes. «Mañana (por ayer), las chicas van a querer dar sus discursos por el Día Internacional de la Mujer; y, si siempre hablan, imaginate lo que va a ser... Inaguantable», reflexionó uno de los lugartenientes de Pichetto, con un dejo de machismo y añorando los tiempos en que las mujeres con fueros escaseaban en el palacio de las leyes.

El responsable del oficialismo en la Cámara alta empezó el día de ayer con la mira puesta en esquivar el plenario, previsto para las 10. Se comunicó telefónicamente con Alberto Fernández y juntos encontraron una puerta de emergencia que silenciara a los opositores y, por el otro, le quitara al PJ la responsabilidad de defender un pacto con el FMI, cuyo contenido y trasfondo todavía ignoran allí.

• Incumplimiento

«Sería muy bueno que vinieras», propuso Pichetto al jefe de Gabinete, memorando una queja que -tal como publicó este diario-le había trasmitido su colega radical, Mario Losada. «Desde que asumió Kirchner, Alberto Fernández brindó un informe solo ante esta Cámara; es decir que el gobierno no está cumpliendo con lo que prescribe la Constitución», avanzó el misionero Losada.

Hubo un amago de convocar a la Comisión de Presupuesto y Hacienda a
Roberto Lavagna en esa misma charla Losada-Pichetto, con otros caciques parlamentarios de testigos en Labor Parlamentaria, pero quedó en la nada.

Finalmente, a pocos minutos de que volvieran a encontrarse -en la víspera-los líderes de las bancadas para combinar, por segunda vez en menos de 24 horas, el temario del mediodía, el ministro coordinador aceptó el convite de Pichetto.
«La semana que viene estoy ahí, doy el informe mensual y, al mismo tiempo, cuento lo del arreglo con el Fondo», comunicó Fernández.

• Postergación

Pasadas las 10, Pichetto llegó a Labor Parlamentaria con la novedad. «Nos parece que lo mejor es no sesionar hoy (por ayer)», comenzó. «No hay temas importantes y, además, nos parece que la cuestión de la deuda se puede postergar una semana», siguió el titular del bloque PJ. «El jefe de Gabinete, teniendo en cuenta la sugerencia que nos hizo ayer (por el martes) el senador Losada, no tiene problemas en venir el jueves que viene para hacer el informe, explicar el acuerdo con el Fondo y contestar preguntas», concluyó Pichetto.

Los demás emisarios de las bancadas aceptaron la idea de suspender la sesión y prepararse para la discusión de la semana próximo. En definitiva, saben que
el oficialismo -que tiene quórum propiologró una victoria transitoria al soslayar las críticas que iba a desplegar la oposición por la forma en que se manejó la negociación. Pero al mismo tiempo permitirán que -aún enfriado el tema por el transcurso de 7 díassea un hombre clave del gobierno quien enfrente los reproches y los conteste como si fuera el propio Néstor Kirchner.

Dejá tu comentario

Te puede interesar