2 de septiembre 2019 - 00:00

Gremios K pelean cercanía con el candidato

Replegados por la magnitud de la crisis, los sindicalistas peronistas mantuvieron intactos, sin embargo, los movimientos internos con vistas a una posible reformulación de la CGT y, sobre todo, para acomodarse a una eventual presidencia de Alberto Fernández. Ambos horizontes alimentaron en las últimas semanas un clima de agitación en el segmento más kirchnerista de la central obrera por parte de quienes reclaman espacios por su elección política, con la dificultad de que la inmensa mayoría de los gremialistas confederados optaron –más temprano o más tarde- por la misma alternativa.

Como parte de la temporada alta de negociaciones silenciosas, el cosecretario general de la CGT Héctor Daer cenó el jueves con el denominado “Núcleo”, un grupo de dirigentes (Televisión, Farmacia, Molineros) que integra la opositora Corriente Federal de Trabajadores (CFT) y que en los 90 se caracterizó por ser una base de sustento para el Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA) que en los 90 catapultó a Hugo Moyano a la escena nacional. Tanto Daer como el “Núcleo” representan dos puntas del amplio arco de sindicalistas abrazados al Frente de Todos.

La cena dejó al descubierto una tensión creciente en la CFT, el espacio más identificado con el kirchnerismo de todos los grupos internos de la CGT. Allí tallan con fuerza el bancario Sergio Palazzo, el gráfico Héctor Amichetti y los referentes del “Núcleo” que hoy tienen al piloto Pablo Biró como mayor exponente. El ascenso de Biró en el espacio es producto de un recambio generacional y del interés del grupo de proyectarse hacia la interna de la CGT con el empuje de gremios con peso propio, como sucede con los pilotos en el rubro aeronáutico.

La interna de la CFT es singular. Otros espacios sindicales referenciados en el Frente de Todos están más consolidados: Daer es el referente indiscutible para la política de los “gordos” de los grandes gremios de servicios de la CGT, y su amistad con Alberto Fernández lo dejó en inmejorables condiciones para ser un interlocutor privilegiado. En el otro extremo de la CGT, Hugo Moyano no tiene competencia como líder del Frente Sindical por el Modelo Nacional, el sello que creó para aunar todas las expresiones opositoras a Mauricio Macri.

En la Corriente, sin embargo, subsisten tironeos propios de un grupo que sostuvo sin alteraciones su fe kirchnerista desde 2015 y que intentará reclamar para el año que viene la jefatura –o por lo menos un puesto de relevancia- de la futura CGT. Mientras Palazzo se mueve casi a solas con la política y exhibe la secuencia de visitas que los candidatos del Frente de Todos hicieron a la Asociación Bancaria, Amichetti y Biró también pulsean en silencio por conducir el espacio.

El gráfico tiene a su favor las dos bancas en Diputados que Cristina de Kirchner le concedió en 2017 a su grupo, Sindical Federal, para la judicial Vanesa Siley y el curtidor Walter Correa. Biró, por su parte, se muestra movedizo con el impulso que el Núcleo le dio para candidatearse el año que viene como único secretario general de la CGT, y valoriza su respeto a la estructura orgánica de la central en contraposición con Amichetti, cercano a las dos CTA

Dejá tu comentario

Te puede interesar