Negado oficialmente por el gobierno, allegados a Néstor Kirchner admitieron sin embargo ayer desde Río Gallegos que el Presidente debe hacerse un estudio «de control», una endoscopía, por la gastroduodenitis que padece y que en su momento se desencadenó provocando una fuerte hemorragia. El hospital regional de la capital de Santa Cruz estuvo preparado para recibirlo desde que Kirchner arribó el jueves pasado en un vuelo de Aerolíneas Argentinas. Las versiones no confirmadas indicaban que Kirchner se realizaría un chequeo médico lejos de Buenos Aires, tal como ocurrió hace algunos meses. De allí que el nosocomio lo estuviera aguardando mientras se confirmaba que el mandatario debe someterse al estudio. El jefe de Estado viajó a Santa Cruz acompañado por su médico personal, Luis Buonomo, quien en los últimos días fue visto varias veces en el área presidencial de la Casa Rosada. «Kirchner debe hacerse un estudio, pero eso no debe ser necesariamente ya mismo», explicó una fuente cercana al patagónico para justificar la demora. Sin embargo en Santa Cruz las autoridades del centro asistencial indicaron que habían preparado el lugar para recibir a Kirchner.
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El jefe de Estado no había podido viajar a principio de este mes a la Cumbre Sudamericana de Cuzco, también en este caso por sugerencia médica, a raíz de los efectos negativos que podría tener la altura de esa ciudad peruana (3.500 metros sobre el nivel del mar) en la salud del mandatario.
El Presidente se trasladó a El Calafate a bordo del Tango 10 junto a su esposa, la senadora Cristina Fernández, tras recibir la Navidad en Río Gallegos. Kirchner festejó la Navidad junto a su esposa, sus hijos Máximo y Florencia, familiares y amigos.
En la víspera de Navidad, el viernes, Kirchner aprovechó la agradable jornada veraniega para pasear por el centro de Río Gallegos, donde incluso firmó autógrafos y deseó «Feliz Navidad» a quienes se acercaban a saludarlo cuando se disponía a tomar un café en la confitería de un hotel con amigos.
En la villa turística de El Calafate, Kirchner «no tiene previsto realizar actividades oficiales», informaron allegados al Presidente, aunque estaba invitado a participar de la inauguración del Calafate Parque Hotel, un nuevo emprendimiento hotelero de 4 estrellas con 50 habitaciones. Kirchner arribó a Río Gallegos el jueves en un vuelo ejecutivo de Aerolíneas Argentinas acompañado por la primera dama y sus hijos; la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini.
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