Roberto Quiñones, el hijo de la médica cubana Hilda Molina, a la que el gobierno de Fidel Castro prohibió la salida de la isla, pidió al canciller Rafael Bielsa que gestione una reunión con Néstor Kirchner, durante el encuentro de una hora que ambos mantuvieron ayer luego de diez días de incomunicación. Quiñones, acompañado por su esposa, Verónica Scarpati, recibió de parte de Bielsa las explicaciones de las últimas gestiones oficiales para lograr el reencuentro familiar, aunque en concreto, no hubo avances sustanciales. El canciller le comunicó que su cartera «maneja todas las alternativas diplomáticas abiertas», aunque las partes prefirieron la prudencia que faltó en las semanas anteriores. Durante el encuentro, el hijo de la fundadora del Centro Internacional para la Rehabilitación Neurológica de Cuba reiteró su negativa tajante a viajar a la isla porque teme quedar detenido por la dictadura de Castro. Molina insistió ayer en la alternativa de que viajen a la isla la nuera y los nietos, pero esa opción «no convence demasiado» a Quiñones, quien debe tomar la decisión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario