Aníbal Ibarra prepara algunas modificaciones en su gabinete de la Capital Federal con la idea de un reciclaje más profundo para después de las elecciones de octubre. Aprovechará la renuncia de Norberto La Porta -dejará esta semana el mando de la Secretaría de Medio Ambiente para hacer la campaña a diputado nacional por el ARI de Elisa Carrió y Alfredo Bravo- para reformular su gestión porteña y esperará que Facundo Suárez Lastra (si resulta candidato a senador por la Alianza) también deje la vacante al frente de Seguridad y Justicia.
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En ese trayecto, el jefe de Gobierno de la Capital hace malabares para demostrar que la Alianza existe, mientras Carlos Chacho Alvarez le promociona una ruptura, con mitin incluido auspiciado por su esposa Liliana Chiernajowsky, quien es vicejefa del Gabinete de Ibarra.
El sábado, al mismo tiempo que Ibarra reunía en su despacho a nueve intendentes frepasistas de distintas ciudades del país en sintonía con su voluntad aliancista, Chiernajowsky, que se retiró de la Alianza, comandó una reunión catártica en el Club Armenio de Palermo para arengar por una retirada de lo que queda del Frepaso en el gobierno nacional. Allí estuvieron dirigentes de distintas provincias y de la Ciudad de Buenos Aires, algo más de 250 personas que escucharon discursos sin conclusiones alarmantes. Para alerta de Ibarra, lo más polémico quizá que se escuchó fue el clamor de algunos por el regreso de Chacho a la conducción del Frepaso. La ausencia voluntaria del ex vicepresidente dejó a Ibarra el camino descongestionado para subirse a la mesa que ahora lo reemplaza. Incluso, como muestra de esa suplencia, el jefe de la Capital fue el encargado de decirle a Fernando de la Rúa que se mantendrán en la Alianza con lista común en el cuarto oscuro de octubre.
Otro que desde la arenga envió un mensaje al intendente porteño fue el diputado Carlos Raimundi. El legislador se refirió a esa idea de Ibarra de mantener una Alianza en la Capital, aunque a nivel nacional quede, como ya lo está, desaparecida. «Miren que yo a la UCR la conozco un poco más que ustedes -advirtió el ex radical-, y eso no será posible», les confió para hablarles de disciplina partidaria, espíritu de cuerpo y esas prácticas que no son comunes en el Frepaso. A tal punto esa fuerza no se maneja con las reglas del radicalismo, que en el Club Armenio hubo una propuesta para ese camino. Fue Fernando Melillo (un ex peronista que integró la gestión de Carlos Grosso) quien mocionó por convertir al Frepaso en un partido político, quizá con la idea de que sus afiliados participen en internas y decisiones que no son rutinarias en el Frente de Chacho. Chiernajowsky bregó fundamentalmente por más autoconmiseración: alentó a un revisionismo sobre la fugaz historia de la Alianza para que se tome como preámbulo en el futuro.
• Señal
La mesa de conducción de ese acto, que duró desde el mediodía hasta la noche, la integraron junto a Chiernajowsky, la legisladora porteña Beatriz Baltroc (también retirada de la Alianza) y el histórico frentista Fernando Muñoz, uno de los peronistas que emigró del PJ junto con Chacho.
Algo intrascendente si se quiere, por lo poco influyente en las decisiones generales del Frepaso, pero sin embargo, la movida de la esposa de Chacho tensó una señal del cacique oculto hacia Ibarra. En principio, no lo dejará al azar y mientras, medita si regresa y cómo tendrá a su principal acompañante como punta de la lanza para su cruzada rupturista.
El tucumano José Vitar, presente en la reunión al igual que María América González (posible candidata en una boleta aliancista), fue el encargo de mantener la decisión que trasmitió Ibarra al Presidente: «En la Alianza, hasta morir en el intento, aunque se trate más de morir», sintetizó.
El sábado próximo habrá otro round en el Frente Grande de la Capital que sesionará en Congreso con la nueva conducción nominada de Ariel Schifirn, ladero ibarrista, como vicepresidente. Este legislador mantiene un delicado cortocircuito con Chiernajowsky, que provocó que ante la concreción de que comandará el Frente Grande, la esposa de Chacho retiró a su gente de todas las comisiones y delegaciones. Sin embargo, en este caso Schifrin también se manifiesta porque el Frepaso se retire del gobierno nacional, a contramano de Ibarra y como reclama la vice-jefa de Gabinete. lanza
Mientras tanto, el jefe de Gobierno tras la retirada de La Porta sumará a esa Secretaría a su amigo Federico Poli, quien tiene una oficina autónoma dependiente directamente de Ibarra, sobre cuestiones de espacio público. Poli, amigo de Guillermo Francos, con quien colaboró en el ex Concejo Deliberante, conoce a Ibarra desde sus tiempos de edil y le ha prometido un programa para reciclar la actividad porteña en calles y veredas que aún no está a la vista (un nuevo Código de Publicidad, entre otras metas). En lugar de La Porta asumiría Eduardo Ricciuti, un frepasista que actualmente es subsecretario del área, con la idea de Ibarra de no producir mayores cambios en esa oficina hasta que pasen las elecciones. Cree que después de octubre, para cuando está pensando en distanciarse del resultado electoral aun tarde para hacerlo, será el momento de incorporar otras fuerzas a su Alianza vecinal.
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