Insistirá hoy otra vez Aníbal Ibarra con tomar prestado a Norberto La Porta para la confección de la lista de candidatos de la Alianza. Ahora entiende que la esposa de Carlos Chacho Alvarez, Liliana Chiernajowsky, debería integrar la nómina de postulantes a la Cámara baja y sólo eventualmente ser segunda a senadora en una eventual boleta que encabece el radical Rodolfo Terragno.
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El socialismo democrático de La Porta se separó de la Alianza en la Capital, y el funcionario de Medio Ambiente de la Capital Federal está anotado en la compulsa de su propio partido para dirimir el orden de candidatos a diputados del ARI, la corriente que llevará a Alfredo Bravo de candidato a senador. La Porta debería competir a fin de mes contra Héctor Polino, en una interna cerrada para los 11.000 afiliados del PSD, sólo para ver quién encabeza la lista. Como tercera boleta se presentaría el diputado porteño Raúl Puy, que provocaría una disminución de los votos de Polino al parecer y favorecía a su propia postulación o a la de La Porta. Ibarra no se da por vencido con ese candidato (al que al comenzar su gestión intentó devaluar pasándolo de secretario a subsecretario), e incluso conversó sobre la movida en la última reunión que mantuvo el frepasista con Rafael Pascual para hablar del reparto de cargos. «La idea es que La Porta se quede en la lista de la Alianza, pero que por eso el PSD no lo expulse, pensando en que todos podríamos estar juntos en 2003», explicó uno de los principales operadores políticos de Ibarra acerca del préstamo que tramita el jefe de la Ciudad.
La otra candidata, Chiernajowsky, aparece en la voluntad de Ibarra para que integre la lista, pero sin embargo, no está convencido de que sea la elegida para encabezarla, ya que una alternativa que parece haber pactado el frepasista con el sector antidelarruista de la UCR (Rodolfo Terragno-Jesús Rodríguez) es que el primer postulante será radical, y el Frepaso encabezará la tira de diputados nacionales.
El Frente Grande porteño, socio mayor del Frepaso, el viernes postergó para mañana el cierre de una lista de cargos partidarios con la quiere evitar una interna de poca práctica en ese partido, y en la que avanza Ibarra sobre la conducción, con la idea de consolidar su liderazgo político y tener mayor injerencia en la decisión sobre las elecciones de octubre próximo.
Las negociaciones se postergaron por una cuestión numérica en la conformación de la mesa directiva de 17 miembros. Hasta ahora la presidencia del partido la retendrá Ibarra, pero la vicepresidencia que tiene Darío Alessandro sería cedida al puntero ibarrista Ariel Schifrin, uno de los principales laderos del jefe porteño, que como mérito para el cargo supo presentar hace 15 días unas 8.000 fichas de nuevos afiliados para la desdibujada línea interna de su jefe. Schifrin, presidente del bloque Alianza en la Legislatura porteña, se convertirá en el conductor de hecho del Frente Grande, ante las función ejecutiva de Ibarra, que hará que le delegue a ese puntero las atribuciones propias de la presidencia partidaria.
El resto del reparto se dirime entre el ibarrismo puro, el grupo de Alessandro, definido como más conciliador, el ultrafrepasismo de Eduardo Jozami y la agrupación de la esposa de Chacho, más crítica al gobierno nacional que la del otro sector chachista.
El cierre de esa boleta será el paso previo a la discusión entre el Frepaso y la UCR sobre el reparto de lugares y nombres en la boleta electoral. Otra posibilidad que maneja Ibarra es que finalmente se postulara Darío Alessandro a senador, lo que obligaría a la UCR, con una lista extensa de posibles candidatos (José María García Arecha, Ricardo Gil Lavedra,Adalberto Rodríguez Giavarini, Enrique Olivera, Rodolfo Terragno...) a cambiar por una candidata femenina. La expectativa para esas decisiones la puso ahora Elisa Carrió: tanto desde el Frepaso como de la UCR sueñan con que sea la candidata aliancista por la Capital.
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