Aníbal Ibarra tendrá su propia fuerza de seguridad a partir de marzo próximo, que acaba de crear por decreto. No será un cuerpo policial, porque las leyes se lo impiden, pero estrenará un plantel consuelo de agentes sin armas y sin facultades para detener personas. Será un cuerpo civil de control del espacio público que aspira a tener 750 agentes en mayo del año que viene. Ibarra crea ese cuerpo mediante un decreto con el cual, al mismo, tiempo suprime la Dirección General Adjunta Cuerpo de Emergencias, que es la continuadora del ex Cuerpo de Auxiliares Vecinales, creado durante la gestión de Fernando de la Rúa en la Capital Federal, más conocido como «enanitos verdes Mathov» (por el color del uniforme y su creador, Enrique Mathov, ex secretario de Gobierno de la gestión porteña delarruista).
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El nuevo Cuerpo de Guardia Urbana seguirá llevando uniformes verdes, pero en esta ocasión se preocupó el gobierno por cambiar algo el tono a la confección para que no sea «un verde que no sea militar»; será entonces verde «petróleo», dice Ibarra, aunque las muestras se asemejan más al azul naval. Ese uniforme portará, además, el distintivo anaranjado del Gobierno de la Ciudad, para identificar a los inspectores.
El Gobierno porteño pondrá en práctica un modelo similar al que recientemente se organizó en Rosario, un cuerpo de guardianes urbanos para patrullar las calles de la ciudad en busca de contravenciones y faltas, entre otros detalles que puedan advertir y comunicar a quienes corresponda, ya que, en el caso de infracciones al Código de Convivencia, no podrán labrar actas, pero sí en lo referente a faltas.
Para empezar, Ibarra comenzará con una selección esta semana de los aspirantes a ocupar puestos en la Guardia Urbana. No hará una convocatoria, sino que se elegirán de los inscriptos en las bases de datos del gobierno y, por ejemplo, de la Bolsa de Trabajo de la AMIA o de ONG. Los primeros 500 agentes, que -asegura el jefe de Gobierno-debutarán en marzo de 2005, tendrán tres bases en distintos puntos de la Capital Federal y dependerán de la Secretaría de Justicia y Seguridad a Cargo de Juan Carlos López.
Esas personas de uniforme rememorarán a los «zorros grises», ya que se sumarán a los operativos de tránsito y control de automovilistas, como una de las tareas principales. También se ocuparán de plazas y de corredores turísticos.
Ayer, López, durante la presentación de la guardia urbana, que ya anticipó este diario, explicó también que ese grupo no tiene nada que ver con la mentada policía comunitaria que quieren poner en marcha con el gobierno nacional, un proyecto que va a cumplir un año de anuncios y que presume de una puesta a prueba de la Capital Federal en el manejo de su propia policía, que, ya anticipó el ministro Aníbal Fernández, no tiene apuro en transferir al distrito porteño.
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