Insaciable, Moyano quiere cuatro diputados
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Otro caso es el de San Martín, donde la pelea hoy está planteada entre Dante Dovena y Ricardo Ivoscus, que busca calentarse bajo el sol kirchnerista después de haber dejado el ARI. Allí no hubo definiciones todavía y ni se mencionó el nombre de Graciela Camaño.
No es la primera vez que la CGT se reúne con el kirchnerismo del Congreso para negociar lugares en la lista de diputados. El 21 de febrero pasado visitaron a Daniel Scioli. Con la excusa del espaldarazo gremialista a su candidatura a gobernador, Moyano y Gerónimo «Momo» Benegas, de las 62 Organizaciones, le pidieron el 33% de las listas bonaerenses, un número similar al que les reconocía el General en otros tiempos y una pretensión mayor a los cuatro lugares pedidos el miércoles.
Esa vez el pedido fue « recuperar el espacio que históricamente el peronismo le dio al sindicalismo» y no hubo problemas en hablar de promesas futuras: Scioli recién se estaba asentando en la candidatura y el gobierno no estaba metido, como ahora, en medio del infierno de unas paritarias que pueden complicarle seriamente la inflación.
El miércoles la situación era distinta. Frente a Moyano, Julio Piumato, Andrés Rodríguez -en su vuelta a eventos sociales en la CGT-, Omar Vivianiy Abel Frutos, los kirchneristas Balestrini, Carlos Kunkel, Héctor Recalde, Cristina Alvarez Rodríguez, Carlos Cuto Moreno, Dante Dovena, Nora César, Mariano West, María Teresa García y Graciela Rosso, escucharon las pretensiones sindicales casi como una orden.
La resolución, de todas formas, será lenta. Si el gobierno acuerda las bancas sindicales vendrá luego la pelea interna.
Hasta ahora Moyano reivindica como propios dos de esos lugares; las 62 Organizaciones quieren al menos un diputado y Luis Barrionuevo no pierde esperanzas de quedarse con el otro.




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