14 de abril 2003 - 00:00

Insisten en jefes de mesa pagos

El gobierno reiteró ayer la decisión de pagar con fondos $ 100 a los que resultaron convocados por la Justicia Electoral para desempeñarse como presidentes y vices de cada una de las mesas habilitadas para los comicios. Ya los jueces federales hicieron saber que las autoridades de mesa serán elegidas por los medios tradicionales (sorteo sobre quienes figuran como docentes, profesionales o estudiantes) y no se aceptará el voluntariado para cubrir esas funciones. «Le pedí al ministro del Interior que informe a los presidentes y vicepresidentes de mesa que se mantiene el dinero que les vamos a pagar, que son 100 pesos», afirmó Eduardo Duhalde al presenciar ayer un simulacro de escrutinio.

Quince minutos antes de que hubieran transcurrido 4 horas estaban ayer cargados 99,5 de los telegramas electorales, en la prueba realizada en el Correo ante Duhalde. El dato estaría confirmando que el domingo 27 de abril -en 2 semanas más-, alrededor de las 22 habría ya resultados de las elecciones presidenciales. Hubo discrepancias con los resultados por parte de los representantes de Adolfo Rodríguez Saá y a pedido de fiscales y apoderados presentes, la cartera de Interior acordó realizar el viernes 25 de abril una jornada de capacitación para fiscales informáticos en cada uno de los 38 centros instalados. Quedó para la responsabilidad de cada partido o alianza la designación de quiénes deberán asistir.

Duhalde
junto a Alfredo Atanasof, Jorge Matzkin; el viceministro del Interior, Cristian Ritondo; el secretario de Comunicaciones, Eduardo Kohan y el director nacional electoral, Alejandro Tullio, asistieron en la sede del Correo Central a una prueba del escrutinio provisional.

La prueba consistió en la remisión de los 67.090 telegramas con los resultados de cada mesa, cargados en los 38 centros informáticos montados en todo el país -uno por cada provincia, menos Santa Fe (2) y Buenos Aires (14)-, y su recepción en el centro montado en el Correo Central.

Se simularon todos los controles que deberán hacerse, como por ejemplo la revisión de los resultados consignados, donde uno de los problemas habituales es que las sumas estén mal hechas o mal consignadas -tanto Ritondo como Tullio anticiparon que uno de los problemas que en ocasiones se plantea es confundir los números, un 3 por un 8 o viceversa, por ejemplo-, que justificó la demora de casi 4 horas, aun cuando se trata de una elección presidencial donde se cuenta una sola sección de boleta, salvo en las provincias de Santiago del Estero, San Luis y La Rioja, que harán el mismo día la elección provincial y de diputados nacionales.

De esta forma se llevó a cabo la verificación del procedimiento, en el que sólo estuvieron presentes los candidatos a presidente del Partido Socialista Auténtico, Mario Mazzitelli, y el de la Alianza Unidos o Dominados, Juan Ricardo Mussa. Consultado, este último se manifestó satisfecho con los resultados, aunque señaló que « tendrían que haber estado todos los candi datos». Además de ellos, asistieron alrededor de 70 fiscales generales y apoderados de los 21 partidos y alianzas intervinientes en los comicios.

La gente enviada por Rodríguez Saá discrepó con el proceso y pidió que cotejaran pruebas, señalando que no coincidían los telegramas llegados desde San Luis con lo que decían las urnas. Señalaron que habían dejado gente en varios lugares en esa provincia para chequear. Comparaban esos resultados con los que aparecían, coincidiendo con las denuncias de fraude informático denunciado por el candidato del Movimiento Nacional y Popular. Cuando empezaron a ver las pruebas reclamaron y se levantó un acta que debieron firmar todos. Los resultados fueron ficticios y terminó ganando este simulacro el MODIN, con la fórmula Ricardo Terán-César Benacci.

El jefe de Estado formuló declaraciones al término de la prueba. «
Algunos candidatos empiezan a agitar el fantasma de que puede haber algún tipo de problema en la elección o de trampa, lo cual me preocupa porque estas noticias llegan al exterior y en un país donde nunca hubo problemas de fraude, en las últimas décadas, se quiere generar esa sensación», afirmó Duhalde. El simulacro se extendió desde las 9.30 hasta las 13.30, donde se pusieron en funcionamiento todos los recursos informáticos con la participación de las casi 2.800 personas afectadas.

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