Hasta anoche, sólo Jorge Reynaldo Vanossi y su equipo de asesores habían presentado su renuncia. El resto de funcionarios de la Corte, incluyendo su línea media -Guillermo de Sanctis (secretario de Justicia, segundo en el mando y quizás el que menos posibilidades tiene para seguir), Oscar Luján Fappiano (secretario de Derechos Humanos) y Mariano Ciafardini (secretario de Política Criminal)-, esperará la llegada del nuevo ministro para entregarle la renuncia. Hasta anoche nadie sabía confirmar el día y la hora en que Juan José Alvarez asumirá unificando la gestión ante jueces y policías. Duhalde quería que fuera hoy. Alvarez, el lunes, para integrar un equipo con tranquilidad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tampoco el trío José Massoni,Roberto De Michelis y Mariano Garrido de la Oficina Anticorrupción que sobrevivieron a la gestión de Fernando de la Rúa habían renunciado con Vanossi, cuya dimisión provocó más de una sonrisa de placer en la Corte.
De todos modos, para suavizar el alejamiento de Vanossi -no olvidar la amistad personal con el matrimonio Duhalde-, el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, aclaró que esta renuncia no significa una «división de aguas entre el gobierno y la UCR, sino una jerarquización del tema de la seguridad», aunque en Tribunales no se entendía cómo se pueden manejar con los mismos códigos a los jueces con policías.
Pero para Atanasof estas cuestiones son pequeñeces: «La fusión de Justicia y Seguridad es un dato de jerarquización del tema de seguridad y es una cuestión de alto interés para el gobierno», dijo en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno. Luego agregó que esas cuestiones «no son sólo por los sucesos de Avellaneda, sino por el permanente problema del delito y la delincuencia que aflige a toda la sociedad, y éstos son los elementos que justifican esta decisión presidencial». Tampoco para el jefe de Gabinete con el alejamiento de Vanossi habrá cambios con la alianza parlamentaria: «Su renuncia no significa más que un cambio de gabinete. No es un trámite más, pero tampoco es un cambio de políticas». Tampoco aclaró sobre el destino final del ministro de Defensa, José Horacio Jaunarena, aunque la extendió a otros ministerios. «Como ustedes, tengo un montón de rumores, pero prefiero atender la realidad de los hechos, y no hay otros hechos por ahora.»
Anoche, por caso, nadie daba un maravedí por la suerte del jefe de los espías, Carlos Soria.
Dejá tu comentario