Insólito Álvarez: Si fuera más joven me iría del Frepaso
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En vísperas del plenario disidente que formalizó la fractura del chachismo, Alvarez rompió el silencio doméstico y recibió a caciques de la Legislatura bonaerense con el pretexto de bajarles línea. El ex vice, en realidad, pretendía desactivar la asamblea de la división que el sábado organizaron los diputados nacionales Marcela Bordenave, Gustavo Cardesa, Jorge Giles, María América González, José Luis Lanza, Eduardo Macaluse, Elsa Quiroz, Federico Soñez, Ramón Torres Molina y Alfredo Villalba.
Costumbre rota
En cuanto al plenario «renegado», dedicó una filípica para Macaluse, Villalba y compañía. «Lo de este grupo es muy testimonial, porque no se puede ir contra la Alianza, ése es el límite que tenemos», advirtió. Sin prever que al día siguiente reunirían más de 2 mil personas que cuestionan su liderazgo, informó que « 95% del Frepaso está de acuerdo con seguir en la Alianza». Aunque se negó a revelar si la encuesta se había confeccionado en Varela-Varelita o en su despacho de la Casa del Frente. Finalmente, insistió en que «éste no es momento de debatir, porque podemos terminar en una fractura».
Objeciones
Luego de que Alejandro Mosquera asintiera las palabras de Alvarez (una curiosidad que, en conmemoración del golpe del 24 de marzo, hubiera deslizado que Cavallo era un «continuador» del Proceso), la legisladora bonaerense Susana Amaro -animadora de la Corriente Auyero y adláter de Villalba-se atrevió a objetar que « siempre nos enteramos de las decisiones del Frente por los diarios». « Si no debatimos ahora, ¿cuándo lo vamos a hacer?», inquirió ante el silencio de los leales a Rodil y «Juampi» Cafiero como Daniel Cieza, José Román, Alicia Paz y Graciela Podestá. « Ya dije que casi todos en el Frepaso están de acuerdo con seguir en la Alianza», repitió Alvarez como un autómata.
El cafierista desencantado Adolfo Aguirre se acopló al audaz coro anti-Chacho y recordó que «yo vengo del gremialismo (ATE) y no puedo mirar a los trabajadores y explicarles que seguimos en la Alianza». Aguirre, a imagen y semejanza de los diputados nacionales, podría formar una bancada independiente en la Legislatura junto a Amaro, Graciela Banzán (cercana a Alicia Castro), Horacio Piemonte (hombre del intendente de Lomas de Zamora, Edgardo Di Dio) y la intransigente Fátima Nader. « Los radicales, Alfonsín, 'Fredi', Moreau, se dan el gusto de pegarle a De la Rúa y nosotros, cuando nos oponemos a algo, quedamos como traidores a la Patria», elevó la voz. « Sí, putean pero después terminan todos juntos», adoctrinó Chacho.
Banzán continuó el crescendo de sus colegas y se plantó frente al dueño de casa. «Nosotros dijimos que íbamos a implantar la nueva política y terminamos arrastrando metodologías que siempre castigamos. Tenemos 500 mil afiliados, la mayoría de las cuales son producto de fichas compradas», reprochó la diputada en directa alusión a la cúpula provincial que capitanea Graciela Fernández Meijide. Para que no quedaran dudas, acotó que « la conducción bonaerense fracasó y amparó malas prácticas». Alvarez enmudeció. A la salida, los amigos de Rodil se encargaron de reconvenir a sus compañeros descarriados que se despidieron de Chacho como si fuera la última vez que lo veían.




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