22 de abril 2002 - 00:00

Intenta hoy el Senado votar plan BONEX

El gobierno confía en lograr los dos tercios que necesitará para aprobar sobre tablas el plan BONEX hoy a última hora, en el Senado. Al tratarse de una iniciativa de emergencia y que no pasará por la discusión en comisión, el oficialismo tendrá que cumplir irremediablemente con una exigencia reglamentaria, que quizá obligue a una postergación: reunir una mayoría especial de legisladores sólo para habilitar el debate en el recinto. El principal factor que deberá sortear es la crisis de entrecasa que se desató en la UCR, precisamente, por la alianza con Eduardo Duhalde.

La dificultad -que anoche los más optimistas daban por superada en Casa de Gobierno- se repetirá en Diputados, donde esperan convertir en ley los bonos para ahorristas con fondos reprogramados, en las 24 horas siguientes a la sanción senatorial.
Allí pudieron superar la primera barrera, al prometerle a Humberto Roggero y Cía. que estarán capacitados para sacar en la misma sesión del BONEX y Quiebras una variante al CER, y así evitar que se ajusten alquileres e hipotecas por el índice de precios al consumidor, en caso de que se cumplan los ilimitados deseos oficiales.

• Condición

Durante el fin de semana, los diputados PJ habían puesto como condición al BONEX un régimen menos duro que el CER, similar al que ya se había aprobado en el Senado, a instancias del sanjuanino José Luis Gioja, que exceptuó a los poseedores de vivienda única y propuso, a cambio, un índice de variación salarial como indexación. La meta de 2/3 también será difícil de alcanzar.

• Según el reglamento, si los 69 senadores en funciones (está vacante la banca por la minoría de la Capital Federal y la de Corrientes que reclama Raúl «Tato» Romero Feris, más la butaca de Jorge Milton Capitanich, de licencia en la Jefatura de Gabinete), estuvieran presentes en la sesión de esta noche -o de mañana a la mañana-, el PJ debería contar con la asistencia de 46 votos afirmativos exclusivamente para comenzar a deliberar sobre el canje compulsivo de depósitos bancarios reprogramados por un título a 10 años.

• El PJ tiene 39 miembros, de los cuales -por lo menos- 5 podrían soliviantarse. De esos 34, algunos podrían poner reparos por miedo a despertar la ira de «caceroleros» y las demás víctimas del «corralito». En el mejor de los casos, sobre 69 presentes, necesitarían el concurso de 12 radicales para alcanzar la fracción mágica de 2/3.

• Con esta obsesión, Capitanich, sin ocultar cierto dramatismo, se puso al frente de las gestiones para asegurarse la presencia de legisladores a los que tradicionalmente no apela el duhaldismo para sancionar leyes clave, los que militan en el Interbloque Federal de partidos provinciales. En un hecho inédito, pidió quórum para el plan BONEX y la derogación de la ley de «subversión económica» que deberían votarse en la misma sesión de esta noche, de acuerdo con los planes del chaqueño.

• Habló con el bussista tucumano
Pablo Walter, muy crítico del proyecto al igual que el renovador salteño Ricardo Gómez Diez, solitario habitante anoche del Congreso. Ambos estaban reacios a quedar pegados a esta jugada gubernamental y, por lo tanto, a dar por sentado que franquearían el tratamiento sobre tablas. De todas maneras, fijarán posición definitiva previa consulta con la veintena de diputados que animan el Interbloque, antes de las 19, hora de la reunión de Labor Parlamentaria en el Senado.

• Tanta preocupación del jefe de Gabinete
-que telefoneó en persona a los delegados del interior- obedecía a dos razones fundamentales: a las disidencias propias de sectores domésticos que no apoyan a Duhalde (fundamentalmente, los que responden al puntano Adolfo Rodríguez Saá y al patagónico Néstor Kirchner), se sumaba una división entre los principales socios extramuros del presidente designado, los radicales.

• Dentro del peronismo, la sanluiseña Liliana Negre de Alonso y la santacruceña Cristina Fernández de Kirchner encabezaban anoche el sector más crítico
. La negativa personal de Negre a apoyar la nueva versión de plan BONEX -extensiva también al otro proyecto, el de derogación de la ley de «subversión económica», «porque también favorece sólo a los bancos» podría contagiar a los demás legisladores de San Luis en Diputados.

La salteña
Sonia Escudero, que habitualmente se pliega a las algaradas de la rama femenina senatorial, repetiría el habitual patrón de conducta y objetaría la sanción de bonos para ahorristas.

• La UCR, que venía apoyando sistemáticamente al peronismo bonaerense, se escindió entre alfonsinistas (
Carlos Maestro, Raúl Baglini y compañía) que siguen avalando a Duhalde y sus medidas, y delarruistas y amigos (Mario Losada, Juan Carlos Passo, Gerardo Morales, etcétera), más proclives a declarar la independencia de la Casa de Gobierno de inmediato.

• El detonante de esta fisura fue la renuncia del pampeano Passo a la vicepresidencia del bloque que comanda el chubutense Maestro
. El representante de La Pampa puso al desnudo una puja con sordina que minaba el poder de Maestro desde fin de 2001. Además de objetar el alineamiento casi irrestricto con el cacique de Lomas de Zamora, muchos radicales no le perdonan al jefe de la bancada haberle reclamado a Fernando de la Rúa la renuncia a la presidencia de la Nación, durante la fatídica tarde del 20 de diciembre.

• En calidad de líbero,
Rodolfo Terragno adelantó que mantendrá la coherencia. Así como se opuso a la salida de la convertibilidad y a la eliminación del «cram down» en la modificación de la Ley de Quiebras (también conocida como ley «Clarín»), no convalidará «esta forma de blindar el 'corralito'», según sus propias palabras.

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