14 de septiembre 2004 - 00:00

Intentan acelerar reforma Blumberg

Los radicales de Diputados ya comenzaron a preparar un paquete de leyes de reforma política, en sintonía con varios de los reclamos del último petitorio de Juan Carlos Blumberg, entre ellos, el voto electrónico y un nuevo régimen de financiamiento de los partidos políticos.

Mientras el oficialismo retacea un combo de iniciativas -avaladas por el gobierno-, la UCR propondrá en las próximas semanas el desafío de discutir en el Congreso sobre la reforma política, consciente de que será difícil hacer realidad estos cambios sin el PJ, entre otras cosas, porque resulta imprescindible contar con 129 diputados y 37 senadores que voten en el mismo sentido en el recinto para convertir en ley cualquier retoque a las reglas de juego de los comicios.

El radical Juan Jesús Minguez, a pesar del trabajo a ritmo forzado en la comisión de acusación del Consejo de la Magistratura, dedicó el tiempo libre para preparar textos a fin de modificar la ley de financiamiento de partidos políticos e instaurar, para la elección de cargos nacionales, el sufragio electrónico, una demorada inquietud que espera turno desde la administración de Fernando de la Rúa.

En el primer aspecto, el diputado del radicalismo de San Juan propone dejar el actual sistema mixto que rige en el país, el cual permite que haya aportes de privados junto con los del Estado ($ 1 por voto obtenido o la cotización que quede establecida en el Presupuesto nacional). En el mundo, generalmente, conviven por separado el sistema público como en España o el privado, tal cual sucede en los Estados Unidos.

A criterio de Minguez, sólo debería haber aportes estatales a los partidos. Aunque parezca contrario al interés general, la idea de sostener la política con fondos públicos le dará -opina el delegado de San Juan en la Cámara baja- mayor transparencia al sistema al poder controlar ese dinero desde la Auditoría General de la Nación, en lugar de hacerlo a través del tribunal electoral.

• Mecanismo

Respecto del voto electrónico, es cierto que existe una polémica aún no saldada. Por un lado, los críticos sospechan de la infalibilidad del mecanismo. Si se puede vulnerar la seguridad informática del mismísimo FBI, qué puede esperarse de un aparato electoral al alcance de la mano de los hackers.

Minguez admite la desconfianza, pero cree que hay experiencias que desvirtúan las inquietudes malpensadas. Por el otro lado, no hay que dejar de lado que, a juicio de los defensores del sufragio electrónico,
el mecanismo servirá para eliminar el clientelismo político encarnado por los fiscales de cada elección (una razón para que haya resistencia en las estructuras partidarias), los cuales serán reemplazados -de implantarse esta forma de votar- por técnicos en PC.

Dejá tu comentario

Te puede interesar