3 de marzo 2003 - 00:00

Intolerante, jefa del ARI marginó a otro Cafiero

La intolerancia de Elisa Carrió y del grupo que la entorna provocó la renuncia de Mario Cafiero a la candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el ARI. «Me dan la responsabilidad pero no la autoridad» fue la frase del menor de los Cafiero para referirse a la conducción política de ese grupo. «Lo ponen como mascarón de proa y pretenden que no tenga ninguna participación. Si hasta le armaron las listas en algunos lugares sin que él se enterara», desnudaron sus íntimos al describir la realidad interna de una estructura que se presentan ante la sociedad como renovadora. Los seguidores de Carrió piensan que es un error estratégico llevar un Cafiero como candidato a gobernador sólo por portación de apellido. Lo mismo pensó Carlos Chacho Alvarez de Juan Pablo Cafiero en 1995 y lo bajó de la misma nominación, ubicando allí al ya fallecido Carlos Auyero.

Hace cuatro años, en 1999, los vaivenes de la política ubicaron a Antonio Cafiero como el candidato a gobernador de Buenos Aires del menemismo. Se enfrentaba así a la fórmula Carlos Ruckauf-Felipe Solá y en esa empresa interna fue acompañado con calor por su hijo Mario. Finalmente el amague no cuajó pero hubo quienes quedaron estacionados en esa elección. Por «menemista», fue descalificado varias veces en los últimos días en tono peyorativo.

Este fue el argumento usado por los íntimos de Carrió para torpedear la candidatura de este Cafiero a gobernador bonaerense por el ARI. Con el aval de Lilita, naturalmente, que avanzó y permitió avanzar incluso sobre el armado de las listas de diputados nacionales y legisladores provinciales, dejando de lado la opinión del candidato.

El ARI, que sufre de los mismos males que terminaron destruyendo al Frepaso en otros tiempos, terminó provocando la renuncia del diputado nacional Cafiero a la candidatura a gobernador. Su lugar será ocupado por Graciela Ocaña, con el ex frepasista Carlos Raimundi como su compañero de fórmula. Ambos exhiben como atributos políticos más destacables el ser íntimos de la candidata a Presidente.

Cafiero
cedió en principio al permitirle a las autoridades del partido que se encargaran de la elaboración de esas listas, aunque con cierta lógica política pretendía mantener la conducción en la provincia. Carrió miró para otro lado. Tras tomar la decisión de no presentarse como candidato, Cafiero se lo trasmitió telefónicamente a quien en un principio lo había bendecido: la Carrió. «O integramos a toda la gente que trabaja conmigo o me voy», les advirtió Cafiero a los dirigentes que cuestionaban la inclusión de algunos elegidos para postularse para cargos legislativos.

La renuncia de Cafiero a competir por el ARI se suma a las deserciones del bloque de diputados nacionales del Polo Social, que se encolumnaron detrás de Francisco «Barba» Gutiérrez, también con aspiraciones a gobernar la provincia de Buenos Aires.

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