Tras los incidentes resgitrados el lunes en la toma de una comisaría de Tres Arroyos, se inició ayer una investigación contra las autoridades policiales de esa localidad por su aparente inacción para proteger a dos funcionarios judiciales. «Se inició una investigación contra los directivos de la Policía que no actuaron como corresponde, según lo consideró el fiscal Carlos Lamblé», dijo el fiscal general del Departamento Judicial de Bahía Blanca, Juan Pablo Fernández. Según él, los policías pueden ser acusados del delito de «incumplimiento del deber de funcionario público, pero también por privación ilegítima de la libertad».
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La Justicia dividirá en tres fases la investigación de lo ocurrido en los últimos días para determinar fehacientemente qué sucedió: la muerte del chico que aparentemente la desencadenó, el ataque a la comisaría y la privación ilegal de la libertad y agresiones sufridas por los funcionarios policiales.
El episodio comenzó el lunes con una marcha de la que participaron varios sectores de la sociedad, pero un grupo más radicalizado concurrió a los tribunales locales, agredió a los funcionarios judiciales y, luego, los «llevó» hasta la Comisaría 1ª de Tres Arroyos, la cual fue atacada con piedras. El desencadenante de la violenta manifestación fue la muerte de un estudiante de 18 años, ocurrida en la madrugada del domingo pasado, quien falleció tras mantener una pelea con un grupo de jóvenes a la salida de un boliche.
Ayer, con nuevas autoridades policiales y con la presencia de funcionarios judiciales y del gobierno bonaerense, la calma volvió a la ciudad del sudeste bonaerense, que amaneció con la presencia de efectivos de Infantería que llegaron de Bahía Blanca, Azul y Tandil para reforzar a los locales.
• Infiltrados
Los familiares de Gonzalo Cristian Ferretti, el joven fallecido el domingo, hecho por el cual se encuentran detenidos Lucas Apfel, de 19 años, y Rogelio Barnera, de 26, dijeron que en la marcha que terminó frente a la comisaría hubo «infiltrados». «Hubo gente infiltrada. Dicen que (los que hicieron los destrozos) fueron los amigos de mi nieto, pero los chicos estaban esperando para ir a declarar. Estas (las que causaron daños) eran personas encapuchadas, esos son infiltrados que esperan esto para hacer destrozos», dijo Juan Carlos Ferretti, abuelo de la víctima.
Los dichos de los familiares fueron acreditados por el subsecretario de Seguridad bonaerense, Martín Arias Duval, quien dijo que, según la información que posee, «quienes protagonizaron hechos de violencia no guardaron ningún tipo de relación con los familiares y amigos del joven Ferretti, y esto con una adecuada previsión se podría haber evitado».
Por su parte, el Concejo Deliberante de Tres Arroyos anunció anoche que modificará la ordenanza que regula el funcionamiento de boliches e implementará controles de alcoholemia callejera, para tratar de evitar episodios como en el que murió Ferretti.
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