23 de febrero 2004 - 00:00

Izquierda resiste ir a fácil transversalidad

La transversalidad que alienta el gobierno con fuerzas de centroizquierda sufrió una desmentida, al mismo tiempo que se anunciaba ayer, con bombos y platillos, una cumbre filokirchnerista Aníbal Ibarra-Luis Juez-Hermes Binner, en Córdoba, para el viernes 5 de marzo.

El encuentro, promocionado como el germen de una coalición entre partidos
, el Socialista -liderado por el rosarino Binner-, el Frente Grande de Ibarra y la organización del intendente de Córdoba capital, con el propósito de alinearse -supuestamente- detrás del oficialismo, mereció una severa aclaración del PS.

En diálogo con este diario, el secretario general, Oscar González, señaló: «No somos partidarios de la transversalidad, que se presenta como una forma de cooptar cuadros políticos desde la Casa Rosada». La explicación sirve para confirmar que el ex jefe comunal de Rosario participa de esa cita a título personal, sin que esto implique un acercamiento orgánico del socialismo a Néstor Kirchner.

En esa franja de adoradores de Alfredo Palacios se inclinan -tal cual adelantó este diario- por una auténtica, pero demorada, transversalidad de centroizquierda, distante del peronismo de Santa Cruz y cercana a Elisa Carrió
.

• Internacionalización

Más allá de que electoralmente el PS no tenga mayor influencia fuera del feudo rosarino y ciertos barrios porteños, cualquier coincidencia del kirchnerismo con este sello más que centenario le permitiría al gobierno posicionarse en el ámbito internacional.

El Partido Socialista integra el selecto club de la Internacional
, distinción que sólo consiguió aquí la UCR, gracias a una gestión de Raúl Alfonsín. Esto le permite contar con una cotizada membresía, más allá del magro, y fresco, caudal de sufragios en las urnas.

«Eso sí, estamos a favor de que la oposición se convierta en interlocutor del gobierno, sin dejar de señalar que no hacemos oposición sistemática y, en consecuencia, apoyamos lo que consideramos positivo y criticamos lo que nos parece desacertado del oficialismo»
, sentenció González, diputado con mandato cumplido sobre la relación del PS con el poder de turno.

Los socialistas criollos, para disgusto del gobierno, prefieren imaginar coaliciones comiciales y legislativas con el ARI de Elisa Carrió, principal contradictora de Kirchner desde este espectro ideológico y alejada de cualquier confraternización con Olivos.

Por si fuera poco, incluyen en sus proyectos a otros censores gubernamentales como el humanismo y el PC, último aliado en frentes electorales del PS en la provincia de Buenos Aires. «Tenemos la ventaja de que no hay apuro alguno, pues no estamos en un año de elecciones», se entusiasmó González.

A fines de abril, posiblemente el 22 y 23 de abril, los herederos de Alfredo Bravo mantendrán una conferencia política doméstica sobre cuestiones prográmaticas y la posición partidaria frente al gobierno. Cursarán invitaciones a socios de la IS chilenos, franceses e italianos, además del PSOE español. De la vereda vernácula, acompañarán aristas y similares.

Sea como fuere, el gobierno se entusiasma con la posibilidad de que Juez, Ibarra y Binner terminen tributándole honores con una cita en el despacho presidencial, una vez que transcurra el encuentro en Córdoba. El trío administra ciudades clave del país, aun cuando Binner haya delegado el mando desde diciembre en su camarada,
Miguel Lifschitz. El actual jefe comunal de Rosario será de la partida.

En el futuro no muy lejano, Juez, Ibarra y Binner aspiran a incorporar a otros intendentes exitosos y con experiencia en la gestión pública. En ese listado figuran el responsable del municipio de Morón,
Martín Sabbatella, y el rionegrino Julio Arriaga, otrora referentes del ala frentista de la desaparecida alianza UCR-Frepaso. Sabbatella logró retener Morón, a pesar de que debió confrontar con el aparato duhaldista de Buenos Aires. Un logro que despierta elogios en el propio Kirchner.

Dejá tu comentario

Te puede interesar