3 de septiembre 2004 - 00:00

Jefe UCR bendijo a radicales rebeldes

Se hizo, sin ruido, en las oficinas de Alsina: fue una cita oficial que, sin embargo, prácticamente no trascendió. Ocurrió el miércoles último y significó un reconocimiento de hecho del Comité Nacional de la UCR a los radicales que se rebelaron en Buenos Aires.

El chaqueño Angel Rozas, jefe partidario, recibió a Héctor «Cachi» Gutiérrez, Mario Meoni y Gustavo Posse, tres de los dirigentes que días atrás lanzaron una UCR Buenos Aires paralela en contra de la oficial que, vía Margarita Stolbizer, controlan Raúl Alfonsín, Federico Storani y Leopoldo Moreau.

La recepción de Rozas a los rebeldes -tres intendentes con peso y territorio propio-se produjo en una hora sensible: a partir de las denuncias de Alfonsín sobre un presunto complot «de la derecha» contra Néstor Kirchner, los radicales estaban sumidos en un áspero debate.

• Ensamble

Como en la provincia Moreau y Alfonsín imputan a los disidentes de pretender dejar al partido «sin candidato» y colgarse detrás de la lista de Ricardo López Murphy, los dichos de Alfonsín se mezclaron con la fractura en Buenos Aires y, ensamblados, llegaron a la reunión de diputados nacionales de la UCR.

El mendocino Roberto Iglesias cruzó a Stolbizer: «Que hablan ustedes de democracia si quieren echar del partido a los intendentes que los critican», apretó el ex gobernador cuyano a la dama de Morón que, sin Moreau ni Storani en la mesa, se quedó sin escuderos.

Ese fue el segundo nock out de
Stolbizer en pocas horas: apenas los rebeldes se citaron en el Centro Asturiano de Vicente López, avisó que no se reconocería ese espacio como núcleo interno. El otro fue la reunión de Rozas con el trío Posse-Meoni-Gutiérrez.

El guiño del chaqueño es otro mojón en el plan que diseñan los disidentes que toman como modelo la táctica que Antonio Cafiero instrumentó en 1985 en el PJ de Buenos Aires para desplazar a Herminio Iglesias: no lo enfrentó en internas, sino que lo combatió en la general.

Como el mando de
Stolbizer termina a fines de 2005, los rebeldes apuestan a « derrotar» a la UCR oficial en las legislativas del año próximo y, tras esa victoria, recuperar el control del partido. Dan por hecho que, como el reparto actual, el triunfo está garantizado.

Además de festejar por anticipado su estrategia, los rebeldes disfrutan con la analogía de equiparar a
Moreau y Storani -o al propio Alfonsín- con Herminio.

Para eso, el Frente de Apertura y Renovación (FAR) permitirá la autonomía en los distritos para que cada intendente pueda colgar su lista de otras boletas provinciales sean de
Elisa Carrió o López Murphy. En la sumatoria, pronostica, «arrasarán» a la UCR oficial de Moreau y Storani.

Además habrá guerra de guerrillas en el día a día. Cuentan con dos diputados nacionales
-Roberto Costa y Pascual Capelleri-, más de 20 intendentes y más de una docena de legisladores en sitios clave: entre otros, el vice del bloque UCR de la Cámara baja bonaerense, Eduardo Polimante.

También la mitad de los senadores
-Gracielade Leo y Jorge Martín, entre otros-, diputados como Juan Pedro Tunessi y Silvia Crocco, y jefes comunales como Enrique García (Vicente López), Aldo Menzi (Pringles), Mariano Grau (25 de Mayo) o Helios Eseverri (Olavarría).

En tanto, este fin de semana, armarán un Congreso de Jóvenes del que participarán invitados del ARI y Recrear como expresión de la voluntad de los rebeldes de hacer una «amplia convocatoria» para combatir al rival común: el PJ de
Eduardo Duhalde.

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