Hu Jintao, presidente de China, va a protagonizar en el Congreso una de las asambleas legislativas más solemnes que se recuerden en las últimas dos décadas. Después de más de tres años en que ningún mandatario fue recibido en el recinto de sesiones con todos los honores, ya está todo listo en el Congreso para volver a esa práctica el próximo 17 de noviembre. Esta sesión de la Asamblea será más fastuosa aún que la organizada para recibir a George Bush padre, durante la presidencia de Carlos Menem, una de las más recordadas en el Congreso. La cancillería china -tal como lo hizo también con el gobierno nacional-exigió a los jefes de Diputados y al Senado el máximo protocolo posible para recibir a Hu. Y envió una lista de pedidos especiales.
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El ingreso del presidente chino al palacio del Congreso será distinto de lo normal. Se hará, como siempre, por la explanada principal, pero Hu pidió un salón especial -se le otorgó el Salón Rosado o Eva Perón-para presentar luego a su gabinete. Solo entrarán allí Daniel Scioli, Eduardo Camaño, los jefes de bloques y la comisión especial de recepción. Una vez terminado ese besamanos, los ministros de Hu serán acompañados a los palcos especiales y recién entonces el Presidente chino hará su entrada en el recinto.
Para ese momento, la esposade Hu, que llegará al Congreso un rato antes que su marido, estará ubicada en el palco de honor del recinto.
Dentro de los pedidos de la cancillería china se incluyó la ocupación de ese palco. La primera dama, además, pidió ubicarse en el mismo lugar desde donde Eva Perón presenciaba las sesiones de la Cámara de Diputados y los discursos de su marido en la primera y segunda presidencia. Ese palco es el único cerrado y está ubicado directamente frente a la presidencia del cuerpo.
La seguridad de Hu Jintao estará a cargo de la guardia de cadetes de la Policía Federal. Pero para esta ocasión se agregó un toque de color: en la explanada del palacio estará esperando una banda de Gendarmería vestida con uniformes de época para recibir al mandatario chino.
Es obvio que Hu llevará su propia seguridad. Tal como lo hizo Fidel Castro cuando asistióa la asunción de Néstor Kirchner -con un despliegue imponente de agentes cubanos conectados por radio que se ubicaron frente a cada columna de los salones-, la cancillería china acordó el ingreso de un miniejército que hará -según prometieron-algo imposible -sobre todo por los ojos rasgados-: pasar inadvertido.
• Mensaje
Tal como lo hicieron Bush padre y Bill Clinton -se reconoce que fueron las dos visitas más complejas que recibió el Congreso, al punto que para el primero hasta se modificaron los ingresos y el estrado de la presidencia de Diputados-, Hu Jintao dará un mensaje a la Asamblea Legislativa en su idioma natal.
Después de una introducción de Scioli, obviamente en castellano, cada unos de los 257 diputados y 72 senadores presentes -se prometió asistencia perfecta-, más el periodismo e invitados, recibirán un transmisor para seguir la traducción simultánea del discurso. Todo ese equipo contratado fue necesario porque el protocolo de Pekín se negó a entregar el discurso de Hu por anticipado para ser traducido y distribuido en las bancas. El jefe chino no quiere que su mensaje sea conocido por los legisladores antes de tiempo.
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