No viven los partidos políticos de la Argentina su mejor momento. Por eso destaca más -y para mal- ver a sus dirigentes, más que su militancia, distraídos por adelantado en decidir quiénes serán candidatos en las elecciones de este año. Enfermos de internismos se entregan a carísimos comicios, a interminables reuniones donde fatigan a sus votantes con discusiones que nunca terminan de entenderse. Ese internismo es causa también de la crisis que después los funcionarios no atinan a superar.
Como si le faltara algo al revuelto PJ porteño, que no logra acuerdo para normalizarse, ayer la Justicia Electoral decidió la suspensión de la interna partidaria, que se había pautado para el 1 de julio y postergado esta semana para el 5 de agosto.
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Ya ese cambio de calendario, que dispuso el interventor Jorge Escobar, ofuscó al antimenemismo, especialmente a Gustavo Béliz, que quería estrenar su nuevo carné de afiliado peronista en esas urnas caseras de la mano de Carlos Ruckauf. El gobernador pretendía desplazar a los acólitos de Menem de la sede porteña con una boleta que lleva a Béliz como candidato a senador y a la legisladora Irma Roy como primera diputada y aspirante a la presidencia partidaria.
El pase de las urnas al 5 de agosto hizo que Béliz y Roy dejaran en stand-by su acuerdo con el ruckaufismo y amenazaran con conformar un frente para competir por fuera del PJ. Hoy harán un acto en el que tenían pensado anunciar la boleta completa de candidatos que lleva como segundo diputado a Fernando Niembro. Luego se repartían lugares para los ruckaufistas, pero no serán anunciados.
La decisión judicial ahora parece confirmar las sospechas de los distintos sectores de que no habrá internas ni para normalizar el partido ni para cargos electivos, por una cuestión de tiempo.
La jueza María Romilda Servini de Cubría, en una jugada que favorece al menemismo porque le permite ganar tiempo para la competencia (si la hubiera), se fundamentó en un recurso que interpuso Juan Labaké en marzo pasado. El abogado manifestó que el interventor Jorge Escobar no tenía facultades para modificar la carta orgánica partidaria. Esos arreglos los selló el denominado Consejo de Garantías, que integraron entre otros Niembro, León Arslanian y Diego Guelar: para permitir que los candidatos a cargos electivos puedan presentarse para puestos partidarios, se bajó el piso para el reparto de cargos de 15% a 10% y se dejó de lado una cláusula que impone dos años de antigüedad a los candidatos. Ese artículo permitía a Béliz competir recién afiliado y también a Roy, ya que la actriz debió ingresar al padrón de la Capital porque su afiliación era de la provincia de Buenos Aires.
Facultades
La jueza resolvió la suspensión de la interna «hasta que se resuelva la cuestión de fondo», es decir que debe dictaminar si la intervención tenía facultades para la modificación de la carta orgánica.
La resolución se conoció por la tarde, mientras que a la mañana el sector del peronismo que integra Juan Pablo Unamuno presentó ante la magistrada un recurso para que se mantuviera el 1 de julio como día de la interna, lo que quedó sin sentido en minutos con el escrito de Servini de Cubría.
Otro sector, el de Juan Minichilo, se pronunció con que «si bien somos respetuosos de la Justicia, esto sólo logra demoras y esperamos que la jueza maneje los tiempos electorales o de lo contrario quedaríamos nuevamente a merced de una elección a dedo».
También los ruckaufistas Fernando Maurette, Guillermo Oliveri y Eduardo Rollano, en conjunto con otros dirigentes como Osvaldo Devri es, se habían pronunciado en contra de la postergación y manifestado sus sospechas de que hubiera un intento de anular las internas.
Por su parte Daniel Scioli, principal rival de Béliz, consideró que «así sólo queda el camino de la unidad y yo les digo que cuenten conmigo para sumar y para construir, porque la gente quiere un peronismo unido y no peleas que sólo benefician a la Alianza, que ya perdió crédito entre los porteños». Escobar tendría facultades del Consejo Nacional para llegar al acuerdo por el que se modificó el estatuto peronista, pero si en cambio Servini de Cubría sostiene más adelante que es nulo ese cambio, Béliz y Roy no tendrían posibilidades de competir en interna: la vieja carta orgánica no lo permite por la antigüedad de afiliación.
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