30 de mayo 2003 - 00:00

Juicio a Fayt: cámara lenta por polémica del ARI con PJ

Los diputados de la Comisión de Juicio Político postergaron hasta la semana que viene cualquier definición sobre la causa contra Carlos Fayt, en medio de una polémica entre el PJ y la oposición. El proceso contra el ministro de la Corte Suprema sigue en cámara lenta: el ARI de Elisa Carrió, el socialismo y la UCR denunciaron un virtual linchamiento de Fayt y desafiaron al gobierno de Néstor Kirchner a rehabilitar la embestida contra Julio Nazareno.

El juicio político contra Carlos Fayt quedó ayer en suspenso hasta la semana que viene, a pesar de que el PJ ya mostró señales en favor de avanzar en el caso, pero sin apuro. La embestida seguirá en cámara lenta, por ahora, ya que el ARI de Elisa Carrió, el socialismo y hasta la UCR pusieron reparos a la forma en que el oficialismo viene manejando la situación del decano de la Corte desde que asumió Néstor Kirchner.

El duhaldista Jorge Casanovas, el delasotista Guillermo Johnson y los caciques del kirchnerista «grupo Talcahuano» Julio Gutiérrez, Gerardo Conte Grand y el sucesor del santacruceño Sergio Acevedo en la conducción de la comisión, el tucumano Ricardo Falú, no se atrevieron a mencionar urgencias por sacar dictamen acusatorio en la sesión de la víspera. Nadie duda, sin embargo, de que, especialmente los Talcahuano (que nacieron al influjo de la promoción del juicio frustrado contra los nueve ministros en 2002), están juramentados a renovar Tribunales. Aunque no a cualquier precio.

Gustavo Béliz
dio una pauta al señalar que «los jueces de la Corte saben muy bien qué deberían hacer en esta instancia de la vida del país», lo cual sonó a invitación del ministro de Justicia a renuncias masivas de magistrados. Claro que no las habrá mientras estén pendientes las amenazas de enjuiciamiento sobre la cabeza del Poder Judicial.

En la comisión, contribuyó a la prudencia del PJ que Lilita lanzara sobre la mesa un desafío al gobierno y a sus representantes en Diputados: volver sobre los pasos y desempolvar las viejas acusaciones contra Julio Nazareno, presidente de la Corte. Falú propuso convocar una conferencia con constitucionalistas para determinar si se puede hacer realidad el planteo de Carrió, pues el reglamento nada señala al respecto.

El reto de Lilita tiene su explicación. Provocó malestar en esas parcelas progresistas, que siempre alentaron una renovación del máximo tribunal (sobre todo, de la denominada «mayoría automática» adjudicada a Menem), que trascendiera en las últimas horas, y desde el bloque peronista, la supuesta sentencia anticipada contra Fayt, incluida la suspensión en funciones ipso facto, mientras se sustanciara el juicio. Al veterano jurista ahí le reconocen prestigio profesional.

«Esto parece un linchamiento público; ayer (por el miércoles) leí en tres diarios que ya estaba virtualmente decidida la suerte del juez»
, pataleó ayer Polino al comienzo de la reunión de comisión que sirvió para poner en funciones al nuevo titular. «La suspensión -agregó- creo que es una atribución senatorial, una vez que la causa está en etapa de acusación y ya pasó por el plenario de esta Cámara.» Falú dio a entender que se trata de una facultad de Diputados, aunque dejó abierta la posibilidad de discutirlo. Los peronistas no quisieron entrar en detalles pues comprendían la reacción.

•Coincidencias

Carrió y los radicales Juan Minguez y Hernán Damiani coincidieron en líneas generales con el socialista. El disgusto del cuarteto se produjo por un desliz que cometió José María Díaz Bancalari en su debut como jefe de bancada PJ. Durante un off the record con cronistas parlamentarios, el duhaldista más afín a Kirchner en esta ala del Congreso aseguró que el magistrado iba a ser suspendido y que el bloque había decidido avanzar de inmediato en el enjuiciamiento, una versión de la cual este diario no se hizo eco.

En principio, las afirmaciones en reserva de Díaz Bancalari cayeron mal en la trinchera justicialista, entre otras cosas, porque el sucesor de Humberto Roggero había prometido abrir la discusión doméstica y la embestida contra este juez nunca se analizó allí. Los menemistas, que hicieron rancho aparte en la escudería Azul y Blanca, se abstuvieron de participar de la cita de comisión de ayer, también inquietos por estos rumores.

En la víspera,
la actuación cautelosa de la comisión, comenzando por la mesura del flamante responsable de Juicio Político terminó de dar por tierra con el trascendido que echó a rodar Díaz Bancalari. Muchos de los legisladores asistentes pidieron tiempo para interiorizarse del caso - se lo acusa a Fayt de tener un plazo fijo pesificado en el Banco Nación, lo cual debería haberlo inhibido (según el criterio de los acusadores) de fallar en demandas por el «corralito» financiero-. Se llevaron a los despachos una copia del descargo del ministro, donde -por supuesto-desestima los cargos.

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