Néstor Kirchner habló ayer de la herencia recibida en su provincia, a menos de 24 horas de la renuncia del ahora ex gobernador Sergio Acevedo. Admitió que hubo «excesos» de las fuerzas de seguridad durante los detenciones derivadas de la investigación por la muerte del policía Jorge Sayago en la localidad santacruceña de Las Heras. Cuestionó así a la fuerza, pero cuidó a la cabeza: el comisario general (r) Wilfredo Alejandro Roque. Sabe que se sustancia un sumario interno por los operativos que complican al personal y pretende despegar de ello a su hombre de confianza, que lo acompañó 8 de los 12 años de gobernación.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por eso, la estrategia presidencial apunta a más. Buscaría Kirchner que Acevedo siga purgando culpas. No le perdona que el ex mandatario haya dispuesto el ascenso de una veintena de policías «en reconocimiento» a la labor de la fuerza la madrugada de la tragedia. Los ascensos llevaron, por caso, al jefe del operativo, Gustavo Iñigo, de comisario inspector a comisario mayor. Acevedo en persona encabezó en Caleta Olivia y Pico Truncado las ceremonias, aun cuando Iñigo fue fuertemente cuestionado porque supuestamente expuso a sus hombres sin equipamiento adecuado (cascos y chalecos antibalas) a un enfrentamiento sangriento frente a la alcaidía de Las Heras. «Por más culpables que sean (los arrestados)», los encargados de los operativos «se excedieron y golpearon cuando fueron a detener», dijo. De hecho, Iñigo sigue en funciones en Caleta Olivia, y en un rango más alto. «Yo no avalo jamás ese tipo de cosas, es decir, tiene que haber un respeto intransigente e íntegro de los derechos humanos», afirmó Kirchner durante un acto en la Casa Rosada, en homenaje a dos periodistas desaparecidos durante la dictadura militar. Los operativos fueron encabezados por el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía de la provincia de Santa Cruz y por la Brigada de Investigaciones de Caleta Olivia, que depende de esa fuerza, y donde se desempeñan, precisamente, Iñigo y sus hombres. Informate más
Dejá tu comentario