22 de marzo 2007 - 00:00

Kirchner advirtió que no aceptará "extorsión" de los estatales santacruceños

El presidente Néstor Kirchner aseguró hoy que no se dejará "extorsionar" por los gremios estatales de su provincia, Santa Cruz, y cuestionó al obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, por haberse plegado a la protesta del sector público.

"Les quiero decir que porque yo haya nacido en esa provincia que tanto quiero como a mi país, no voy a aceptar la extorsión de nadie, ayudo a mi provincia como ayudo a todos", enfatizó Kirchner durante una visita a la localidad bonaerense de La Matanza.

Kirchner cargó sin nombralo contra el obispo de Río Gallegos, quien ayer encabezó el acto de protesta de los estatales santacruceños, en un nuevo cruce con la Iglesia católica.

"Este pingüino es el presidente de todos los argentinos", bramó Kirchner durante el momento más intenso del discurso que dio en la localidad de Gregorio de Laferrere donde inauguró una extensión de red cloacal.

Asimismo, al referirse a Romanín dijo en referencia a la "oposición y algún distraído de mi provincia" que debe "cumplir una importante función", que "hay que ejercer esta función para todos y no solo para algunos y mirar todo lo que hicimos en este tiempo".

Visiblemente enojado, como hace mucho no se lo apreciaba al jefe de Estado en un acto oficial, Kirchner recordó que los docentes de su provincia ganan por un cargo 1.885 pesos y "con dos turnos ganan 3.000 mil pesos contra los 1.040 que se gana en el resto del país".

Las duras respuestas de Kirchner a la situación de Santa Cruz tuvieron como detonante el hecho de que Romanín, haya justificado el reclamo de los docentes y estatales de la provincia y haya hablado el miércoles durante el acto que se hizo en la capital de Santa Cruz.

Romanín se hizo cargo del obispado de Rio Gallegos en enero de 2006 y en su asunción estuvo presente Kirchner quien dejó por unas horas El Calafate para estar presente en dicho acto.

En ese contexto, Kirchner defendió la realidad de su provincia y planteó que allí existe 1,2 por ciento de desocupación, 5,8 de pobreza y 0,8 de indigencia, y condenó a la oposición por no aceptar estos datos.

Luego dijo que Santa Cruz, tanto como el resto de la Patagonia, el norte del país y el conurbano son regiones "retrasadas" y que deben recibir una atención de "todo el país".

"Ahora mi ciudad estará interconectada al resto del país en energía y en Río Turbio, donde decían que el carbón no servía, se está produciendo con el fin de generar la primera usina de ese material en el país", acotó el jefe de Estado.

Luego volvió a dirigirse a la oposición y planteó que "esten tranquilos" que en octubre la "ciudadanía eligirá la propuesta que mejor la represente", al tiempo que advirtíó que "hay que estar atentos porque los que venden proyectos neoliberales siempre están la acecho".

"Soy un presidente con aciertos y errores, pero les pido a todos los argentinos que me apoyen, que me ayuden", enfatizó el jefe de Estado.

En el acto que también participaron el gobernador bonaerense, Felipe Solá, el vicepresidente Daniel Scioli -recién llegado de Italia- el ministro del Interior, Aníbal Fernández, y el titular de la Cámara de Diputados, Alberto Balestrini.

Resultó paradójico que el Presidente arremetiera contra un obispo de la Iglesia luego de que su vice se entrevistara horas antes en la Santa Sede con el Papa Benedicto XVI.

También estuvieron el intendente local, Fernando Espinoza, y los jefes comunales, Julio Pereyra (Florencio Varela), Sergio Villordo (Quilmes), Alberto Descalzo (Ituzaingó), entre otros.

En dicho acto se anunció la puesta en marcha una red de agua potable para ese sector de La Matanza que beneficiará amás de 480 mil vecinos con una inversión del estado nacional de 790 millones de pesos.

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