"Kirchner ahora va a reelección" (Chiche)
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Euforia en el acto duhaldista en Guernica: cantan la
marcha los candidatos a senadores José María Díaz
Bancalari, Chiche Duhalde y Carlos Brown (suplente,
atrás a la derecha) y los postulantes a diputados Francisco
de Narváez, Mabel Müller y Jorge Villaverde.
«Que a nadie le sorprenda si la semana que viene empiezan a hablar de reelección y otra vez se pasen todo el tiempo sobre de palco en palco. Y mientras tanto ¿quién gobierna?» se preguntó la bonaerense, buscando el guiño cómplice de la tribuna.
«El poder hay que saber usarlo en favor del pueblo», embistió y avisó: «A quienes piden más poder, nosotros les ofrecemos más control para evitar que los iluminados y soberbios se olviden de lo que realmente son: humildes representantes de la voluntad popular».
Sobre el Presidente asestó otro golpe: «Desde el Congreso voy a pelear por recuperar los puntos de coparticipación que el Presidente prometió hace dos años y medio y todavía no cumplió».
Entretenida con castigar a Kirchner -y elípticamente a Roberto Lavagna cuando dijo que el crecimiento de la economía «no sirve si no llega a los bolsillos»-, apenas le dedicó una mención a su rival, Cristina Fernández. Pero no fue tibia.
Lo hizo al recordar que ella irá a votar el domingo y lo hará, «como siempre, donde viví: en Lomas de Zamora», referencia obvia al hecho de que la primera dama, inscripta en los padrones de Santa Cruz, tiene previsto no sufragar el próximo domingo.
Más genérica, reprochó al gobierno porque «volcó todo el poder político y económico de los aparatos del poder nacional y provincial» para favorecer a su esposa.
Un detalle para el registro: la que terminó ayer, es la primera carrera electoral en los últimos 15 años que el duhaldismo encara lejos del poder y sin contar con el arsenal que facilita tener el control del aparato estatal.
Anoche ese falencia logísticafue notoria: lejos de los 30 mil militantes prometidos por los caciques duhaldistas del conurbano y de los 25 mil que, a viva voz, anunciaban los locutores, en la avenida Eva Perón de Guernica no había más de 10 mil personas.
Esa merma de banderas y público no apagó a Chiche que reiteró que el domingo habrá una «sorpresa» con los resultados y hasta, buscando animar a Díaz Bancalari, lo ilusionó con una banca. «Vení Negro querido: que los dos vamos a entrar al Senado», lo tentó desde el escenario.
El aliento final, antes que atrone la «marcha peronista» y el cielo de Guernica estalle con los colores de los fuegos artificiales, fue para pedirles a los militantes «un esfuerzo más» para el domingo.




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