17 de agosto 2004 - 00:00

Kirchner busca reunión con Bush en setiembre

Con absoluta discreción, el gobierno argentino maneja la posibilidad de concretar una nueva cumbre entre Néstor Kirchner y George W. Bush. El encuentro sería durante la 59ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en la sede del organismo en Nueva York, a donde los dos presidentes llegarán para hablar en público. La fecha sería entre el 21 y el 24 de setiembre, oportunidad en la que Kirchner se reuniría también con otros jefes de Estado.

Ya estarían confirmados encuentros con el alemán Gerhard Schröder y el francés Jaques Chirac, además de las reuniones habituales con el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el chileno Ricardo Lagos (que antes viajará a Buenos Aires) y el mexicano Vicente Fox. Se tramita también el primer encuentro entre Kirchner y el español José Luis Rodríguez Zapatero.

El posible cuarto encuentro entre Kirchner y Bush, cuando la relación entre el presidente justicialista y el republicano no está en su mejor momento, es tramitado en Washington por el embajador José Octavio Bordón y desde Buenos Aires por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el embajador norteamericano, Lino Gutiérrez.

Hasta ahora no hay confirmación desde los Estados Unidos, pero se confía en que hay tiempo para mejorar la frialdad con que desde la administración Bush se está tratando al gobierno argentino; más desde que Cristina Fernández de Kirchner se fotografió hace un mes en la cumbre demócrata.

• Otros capítulos

Obviamente, el tema central por debatir y preparar previamente será la situación entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Como la reunión sería entre el 20 y el 23 de setiembre, ante la realidad de que no habrá aprobación de la tercera revisión del acuerdo que el organismo internacional firmó con la Argentina, lo que Kirchner podría obtener es un aval hacia el futuro, pensando en el diseño de las metas para 2005. Desde la Argentina se intentaría que por tercera ocasión Washington interceda ante la dirección del FMI, ahora a cargo del español Rodrigo Rato, para aceitar un futuro acuerdo que rija en el próximo ejercicio, respetando siempre la idea de no alterar la meta de superávit fiscal de 3% del PBI, algo que, según Kirchner, siempre fue comprendido por Bush.

El argentino debería llevar, además, muestras claras de
«buena fe» del Ministerio de Economía de Roberto Lavagna en la oferta oficial a los acreedores de la deuda externa e intentar convencer a Bush de que finalmente habrá acuerdo hacia fin de año.

Desde el Ejecutivo argentino se preparan otros capítulos, que, en teoría, hablarían a favor de Kirchner en algunos temas de interés para los Estados Unidos y la administración Bush. Según la hipótesis que se elabora en Buenos Aires, Kirchner habría cumplido con la promesa de atender tres temas:
la crisis boliviana, la situación de Haití y la relación conVenezuela. En el primer caso, Kirchner se comprometió con Bush a ayudar económicamente al gobierno de Carlos Mesa, lo que estaría cumplido con la firma del acuerdo comercial de compra de gas y el anuncio de la construcción del gasoducto entre los dos países y de una vía terrestre.

• Intención

En el caso de Haití, se recuerda que fue Estados Unidos el que pidió la presencia militar de la Argentina en Puerto Príncipe, lo que también se concretó. Finalmente, y en la situación de Venezuela, Kirchner recordaría que él había prometido que se concretaría el plebiscito para que Hugo Chávez se legitime, o no, en el poder, lo que ocurrió el domingo pasado.

La intención desde Buenos Aires es que estos tres movimientos ayuden a darle ante Bush la imagen de un presidente cumplidor de sus promesas y de un aliado en la región que merece ayuda ante el FMI.

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