17 de enero 2006 - 00:00

Kirchner-Evo Morales por un año más de gas barato

Evo Morales llegará hoy a Buenos Aires para concretar el demorado y muy discutido encuentro con Néstor Kirchner. No será fácil: el gobierno quiere lograr algún tipo de acuerdo que le asegure al país, al menos por uno o dos años, gas barato. En plena campaña, Morales garantizó el fin al gas a precio bajo para la Argentina. Para convencer al presidente electo, Kirchner planteará la posibilidad de sumarlo al Mercosur como lo está haciendo Venezuela y de cerrar un acuerdo comercial de fomento de las exportaciones bolivianas. Mientras tanto, Morales decía ayer que no quiere hablar de gas hasta que no asuma y forme su gabinete.

Entre socialistas: Evo Morales recibió ayer, en Bolivia, al ex presidente del gobierno español, el socialista Felipe González, que expresó su deseo de que la gestión del mandatario electo permita un «gran triunfo» del pueblo boliviano. González estuvo ayer en La Paz, como parte de su gira por Latinoamérica, en representación del Club de Madrid.
Entre socialistas: Evo Morales recibió ayer, en Bolivia, al ex presidente del gobierno español, el socialista Felipe González, que expresó su deseo de que la gestión del mandatario electo permita un «gran triunfo» del pueblo boliviano. González estuvo ayer en La Paz, como parte de su gira por Latinoamérica, en representación del Club de Madrid.
Primero lo excluyó de su gira; ahora el presidente electo de Bolivia, Evo Morales, le hizo otro desplante a Néstor Kirchner. Desde La Paz descartó que en su visita a Buenos Aires discuta un asunto hipersensible para el gobierno del patagónico: el precio y la provisión de gas. A pesar de eso el gobierno argentino insistió en que le pedirá al boliviano la firma de un acuerdo que garantice «gas amigo» por un año.

Con su anuncio desde Bolivia, el cocalero vació todavía más el contenido de su cumbre con Kirchner. De hecho, sólo tiene previsto permanecer en Buenos Aires cuatro horas, posar para la foto oficial en el Salón Sur con el argentino y luego reunirse con él y un puñado de ministros, en privado.

No estaba ayer confirmado, todavía, si almorzarían juntos. Más allá de ese detalle gastronómico, ayer Morales abortó las expectativas de Olivos que fantaseaban con obtener un guiño del izquierdista respecto de que mantendría el «precio amigo» al gas que Bolivia vende a la Argentina.

Pero ayer Morales, minutos después de recibir las credenciales como presidente electo, dijo que las negociaciones sobre el precio del gas se iniciarán recién cuando conforme su gabinete de ministros. Es decir: con posterioridad a su asunción, el próximo domingo.

«Tiene que mejorarse el precio del gas» y «los volúmenes de exportación»,
aseguró ayer, en La Paz, pero «los contactos oficiales con los distintos gobiernos» comenzarán «una vez que se constituya el gabinete» de gobierno, explicó el mandatario electo.

• Comitivas

Así y todo, al encuentro de hoy Kirchner se presentará con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, responsable del área energética y quien había iniciado conversaciones -luego congeladas- con Alvaro García Linera, vicepresidente electo, sobre el tema gas.

De la cumbre participarán, además, el
canciller Jorge Taiana y la ministra de Economía, Felisa Miceli. Morales, en tanto, llegará acompañado por su vocero, Alex Contreras.

• Protocolar

En ese marco, la visita de Evo asoma excesivamente protocolar. Es más: puede, incluso, considerarse forzada ya que el boliviano sólo incorporó a última hora una estadía (muy breve) en la Argentina en su gira internacional cuando sonaron reproches desde Buenos Aires.

«Un país amigo, país hermano»,
dijo ayer Morales para referirse a la Argentina mientras el embajador boliviano en Buenos Aires, Arturo Liebers Baldivieso, intentó remontar las molestias por no haber incluido a la Argentina en la gira inicial: «La llegada de Morales demuestra la alta prioridad que otorga a las relaciones con la Argentina», ensalzó.

En realidad, Morales parece haber tomado una actitud firme y precisa respecto de la cuestión gasífera ya que su gobierno pretende elevar los ingresos por la exportación de ese producto que tiene a la Argentina y a Brasil como en la actualidad sus únicos clientes.

Por eso, Evo y su vice, García Linera, plantearon a poco de ganar las elecciones que elevarían el precio de venta de gas. Actualmente remite unos siete millones de metros cúbicos diarios a 2,08 dólares por BTU. Ese precio lo acordó, en julio de 2004, Kirchner con el derrocado presidente
Carlos Mesa.

Ahora el gobierno del MAS pretende elevar el valor a 3,18 dólares el BTU, cifra similar a los 3,23 dólares por BTU que le cobra a Brasil que importa 23 millones de metros cúbicos diarios. Ayer, en el gobierno descartaban que de la visita de Morales pueda surgir algún anuncio relevante.
«Será absolutamente protocolar», explicaron fuentes oficiales.

Es probable, sin embargo, que entre los elogios, el presidente Kirchner repita en público la idea de
Chacho Alvarez -a quien recibió ayer en la Casa Rosada- de que Bolivia se incorpore al Mercosur como miembro pleno, con lo que ese país seguiría el camino de la Venezuela de Hugo Chávez.

Por otro lado, Morales podrá regodearse con la recepción que ayer le preparaba la comunidad boliviana en la Argentina que se concentrará en Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, desde temprano con la expectativa de que el presidente electo salga a saludarlos.

El retorno de Morales a Bolivia está pautado para las 14 horas. Sobre el atardecer, en tanto, Kirchner partirá hacia Brasil, donde se encontrará con
Lula da Silva y el venezolano Chávez.
 

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